En la calle hay hombres y mujeres cansados: han fallado en el amor o la amistad, que son formas de la política. Esta es la nueva moralidad, que quiebra la estruendosa trampa de la abdicación en la larga noche de la soledad.
Entre la memoria del terror y la intemperie del presente una misma sombra insiste: la del poder que banaliza la vida, fractura lo común y convierte la desigualdad en destino. Desde las ruinas del genocidio a la anestesia del mercado absoluto, persiste una lógica que desprecia la existencia comunal y teme a la igualdad. Si la historia es lucha, también puede volver a ser movimiento. Este texto interroga esa continuidad y convoca, otra vez, a torcer el rumbo de la historia.
La actualidad ilumina el pasado y le da sentido. La Argentina 2026 es hija, o nieta, de la Argentina de 1976. La realidad de hoy aparece claramente prefigurada en el proyecto político-económico que animó el surgimiento de aquella dictadura.
Hugo Presman establece algunos de los múltiples puntos de contactos entre dos procesos históricos, haciendo énfasis en un aspecto poco frecuentado que es transitar escenarios de irrealidad. Es importante señalar una diferencia fundamental: uno fue una dictadura criminal nacida de un golpe de estado y el otro surge por elecciones legítimas y en su desarrollo transita una democracia de baja intensidad.