El acuerdo con EE.UU. propone ampliar el cupo de carne argentina y pasar de las actuales 20.000 toneladas a 80.000. El acuerdo parece inclinado. Argentina habilita la entrada de bienes y procesos productivos y a cambio EE.UU. obtiene la carne que necesita.
Hablar de consumo interno y exportación de carne nunca es neutro. No es una discusión ideológica, es una ecuación productiva concreta, con límites físicos, biológicos y logísticos que, cuando se ignoran, la perjudicada es la mesa argentina.