Macri busca votos para una próxima presidencia, reafirmando el camino elegido y dice: “es por acá”. Frase ambigua que no impide saber que ese acá es la profundización de lo más oscuro.
Claudio Zeiguer sostiene en esta nota que a raíz de una palabra fetiche y mal utilizada por una periodista en una conferencia de prensa de trascendencia colectiva, se coló una duda formidable: ¿no se estará gestando una nueva especie de contracultura anticientífica, anti psicoanalítica, altamente irracionalista, de consumo masivo y urgente?
Tendemos a experimentar el presente como una réplica del pasado vivido, un déjà vu que transforma la historia en mito; recuerdos del presente que borran la historia y el derrotero de cada biografía. Un presente que se niega a dejar detrás al pasado idealizado que supimos o no supimos elegir.
El gobierno bajo el cual se van a conmemorar los cincuenta años del golpe de 1976, es el de una decidida transformación económica que sabe que para persistir debe ser cultural.