La política del significante propugnada por ciertas filosofías francesas de fin de siglo, sin un sujeto histórico fuerte, está siendo comandada por lógicas comunicativas autocentradas que […]
El político fascista convierte la palabra “fascista” en un improperio con un propósito: deshistorizar ese poder y por lo tanto inhibir la comprensión de su comportamiento para obturar la alternativa política del campo de la emancipación: la revolución.
La crueldad viejísima - pero muy trabajadora - goza de envidiable buena forma. Una crueldad que usa a las finanzas como arma de colonización masiva bajo un capitalismo ultraliberal que sólo apuesta por la deshumanización y la desigualdad.