En la realidad invertida que el gobierno de Cambiemos plantea, los funcionarios pueden afirmar como hechos verificables que la inflación baja sin parar y que las offshore no son nichos de corrupción.
Gerardo Muñoz, profesor y miembro del colectivo académico Deconstrucción Infrapolítica, nos envía una réplica al artículo “Lula, nosotros, y el problema de la corrupción”, de Diego Sztulwark publicado en El Cohete a la Luna.
El proyecto de la incomunicación es político y ha sido delineado de tal modo para que sigamos encadenados a las sombras de la realidad. Su objetivo es dejar expuesta la supuesta transparencia para poder ver la corrupción política de los otros.
El gobierno está sumergido en una ciénaga económica y a medida que se mueve, más se hunde. Por debajo, el periodismo de guerra y el poder judicial como aliado de aquel, desciende a las cloacas con el estímulo gubernamental que ha abierto una caja de Pandora.