Horacio Rovelli afirma que aun con datos propios el gobierno no cumplió la falaz promesa de campaña de reducir la pobreza y la indigencia, y sostiene que no puede hacerlo porque no es ese su objetivo.
La información sobre los países vecinos está tan recortada, condicionada y manipulada como la que se refiere al país, afirma Hugo Muleiro, quien se enfoca en Brasil. Allí crece la pobreza aunque los medios digan que la economía va viento en popa. Y como afirman que la justicia brasileña es intachable y debe ser imitada después de que encarceló a Lula, quitan visibilidad a sus manipulaciones más bochornosas.
Los dichos de la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires sobre las universidades públicas del conurbano revelan la gravedad de un modelo de Estado para el cual la educación no es una prioridad.
Horacio González se interroga sobre cómo los organismos gubernamentales y de financiación internacional aprendieron que sus decisiones opresivas se deberían presentar bajo el ropaje de un plan de atención a los humillados de la tierra, invirtiendo sus lógicas para presentarlos como el montaje de actos de preocupación por los pobres, que tan buenos resultados le diera al macrismo.