Los humanos hemos salido del capitalismo tradicional. Unos pocos tecnofascistas, cuyas riquezas pasan año tras año de lo asombroso a lo obsceno, nos compran, nos venden, nos sacan los datos y el hígado mientras se apoderan de plusvalías gigantescas.
La aparición de la Inteligencia Artificial plantea el problema de habitarlas sin entender las formas en que organiza nuestra sensibilidad, nuestra percepción y nuestro tiempo. Tal vez por eso apareció Enjambre, no para escapar del presente, sino para intentar habitarlo de otra manera.