En el escenario de la profunda crisis que azota a nuestro país bajo el gobierno de Cambiemos-PRO, la literatura, como escribió César Pavese, es una defensa contra las ofensas de la vida.
Todo está en peligro, pero nosotros nos mantenemos erguidos replegándonos en la intimidad. La situación mundial, esta vez, nos concede ese punto de vista: todo colapsa, pero si uno narra ese colapso es porque aún no nos alcanza.
La literatura argentina ha abordado el tema de la oficina, la rutina y el encierro a través de escritores como Arlt, Mariani, Saccomanno y Fogwill, entre otros. Claudio Zeiger reflexiona en este artículo sobre la situación paradójica y probablemente incierta acerca del lugar de la oficina en el mundo laboral y la vida cotidiana de nuestro presente.