Deberíamos tener muy en cuenta la sentencia fisheriana para no reducir las tramas políticas a una crítica de las conductas individuales, porque la salida debe ser […]
Ante la desoladora presencia del dolor al que el gobierno de Milei nos arroja, la autora de la nota nos propone, como forma de resistencia, acudir a la poesía, esa delicada trama que entreteje las voces de lo que aún insiste en la memoria.
Claudio Véliz sostiene en esta nota que el espesor del daño infligido por el gobierno mileísta al tejido social es de profundas dimensiones, hecho que exige una tarea que no solo requiere respuestas al daño, sino que también necesita del compromiso activo para una praxis transformadora.
Foucault se sonreiría, pero también tendría algo para decirles a quienes hicieron, de parte de su obra, sostén penoso de la defección en la educación de las futuras generaciones.