Mientras el gobierno ajusta sin anestesia, el Hospital Garrahan agoniza. La crisis salarial, la deserción profesional y el vaciamiento presupuestario golpean de lleno a las infancias, convertidas en víctimas del modelo que desprecia la vida cuando no da ganancia.
En esta nota, Julián Axat hace una crónica de un miércoles acompañando a los jubilados, y plantea la necesidad de desnaturalizar la paliza que la policía les propina cada semana, la necesidad de estar presente ahí como forma de solidaridad.
Deberíamos tener muy en cuenta la sentencia fisheriana para no reducir las tramas políticas a una crítica de las conductas individuales, porque la salida debe ser […]