Durante la segunda sesión del Foro de la Cultura Democrática desarrollada en Córdoba, el foro delineó un escenario atravesado por tensiones profundas entre riesgo y oportunidad. Lejos de cualquier determinismo, las intervenciones coincidieron en que el futuro de la IA no está dado de antemano: dependerá de la capacidad de las sociedades para organizarse, deliberar y orientar esta tecnología hacia un horizonte de desarrollo humano, justicia social y bienestar colectivo.