No es una práctica común analizar qué ocurre cuando empresas privadas (AFJP y AFP, en el caso de Chile) quedan a cargo de capitales ajenos de la magnitud de los aportes para pensiones y jubilaciones.
La idea de que existe una vida sin síntomas y sin angustias parte del mismo discurso del poder que abusa y que se apropia de nuestra potencia erótica, deseante y vital. Frente a una situación de injusticia, sin síntomas ni angustia, hay encerrona trágica.
La inflación de septiembre dio 1,9%, pero los precios mayoristas subieron 3,2% empujados por el petróleo y el gas. Con el mundo en plena escalada energética, los precios minoristas se moderan y el dólar se mantiene quieto porque la demanda interna está deprimida. Reactivar con este esquema devuelve la presión por los márgenes y por el dólar.