
La política de una puntada – Por Héctor O. Becerra
22 octubre, 2026El Jefe de Estado dijo que es mentira que en la Argentina existan quienes no llegan a fin de mes. El Presidente no ha podido, no ha querido, o no pudiendo tampoco quiso, establecer una relación ineludible entre no llegar a fin de mes y la pérdida o la precarización de los trabajos, y el deterioro de los salarios frente a una inflación que persiste.
Por Martín Kohan*
(para La Tecl@ Eñe)
Lo dijo más de una vez, y siempre con una obstinación destemplada. Según el Presidente de la Nación, es mentira que existen quienes, en la Argentina que él gobierna, no llegan a fin de mes. Lo niega empecinadamente, apelando a esta presunta evidencia: que, en caso de ser así, esa gente debería ya haber muerto, haberse muerto por lo pronto de hambre, y acumularse en consecuencia los cadáveres, cosa que evidentemente no ocurre. En otras ocasiones se refirió el Presidente al problema generalizado del endeudamiento severo, asfixiante en muchos casos; pero lo hizo para desentenderse así sin más del asunto, alegando que a los que se metieron en deudas nadie les puso un revólver en la cabeza para que lo hicieran.
Sobre una cosa y sobre la otra se ha pronunciado nuestro Jefe de Estado. Y al parecer no ha podido, o no ha querido, o no pudiendo tampoco quiso, establecer una relación necesaria entre lo uno y lo otro. A saber, que hay muchos que, efectivamente, no llegan a fin de mes, por la pérdida o por la precarización de los trabajos, o por el deterioro continuo de sus salarios en relación a una inflación que persiste, y es en razón de eso que han tenido que endeudarse, comprometiendo gravemente su presente y su futuro.
Lo que dijo el Presidente lo dijo entre abundantes insultos, lo que puede dar a pensar que en cierto modo presiente lo endeble de su planteo, y precisa por eso mismo reforzarlo con esas dosis de violencia obtusa para la que se entrena en las redes sociales durante varias horas al día. Pero hay algo que cala más hondo en su rudimentaria concepción del mundo. Y es que eso que alguna vez se encuadró, y prontamente se descartó, en términos de darwinismo social, él lo sostiene como si tal cosa. Esto es, que en la vida hay fuertes y hay débiles; que los fuertes han de prevalecer, por ser fuertes justamente, y los débiles han de perecer, justamente por ser débiles, y que está bien que así sea. De ahí que el Primer Mandatario argentino alegue que no se llenan de cadáveres las calles, porque a su criterio es eso lo que debería ocurrir con quienes no consiguen llegar a fin de mes. Si no atinan a agenciarse una vida, su destino tiene que ser el perderla.
No menos básica, no menos elemental, es su noción de libertad. La del revólver en la cabeza es la única forma de condicionamiento que es capaz de reconocer. De ahí que suponga, como supone, que aquel a quien no le hayan puesto un revólver en la cabeza es enteramente libre para elegir lo que mejor le cuadre, y que luego habrá de hacerse responsable de aquello que eligió o no eligió. Al no entablar relación alguna entre una cosa y la otra (porque no puede, porque no quiere, porque al no poder tampoco quiso), es incapaz de considerar que no llegar a fin de mes puede resultar tan coercitivo, a la hora de tomar decisiones, como un revólver en la cabeza; que aquel al que le ponen un revólver en la cabeza no puede elegir libremente, pero aquel que no llega a fin de mes, tampoco puede.
No se muere, no: no se muere. Pero no llega a fin de mes. Y es porque no llega a fin de mes, que se endeuda. La secuencia es clara, es comprensible, es casi obvia, es evidente. Las razones por las cuales el Presidente de la República se niega a reconocerlo, tal vez no sean un puro afán de negación, tal vez no sea porque no le conviene admitirlo nada más. Tal vez existan limitaciones de base, tan hondas como alarmantes, que le impiden entender qué es lo que pasa. Puede que en parte no quiera entender. Pero puede que en parte de veras no pueda.
22 de octubre de 2026.

*Escritor y docente universitario. Licenciado y doctor en Letras por la Universidad Nacional de Buenos Aires.

Seguí acompañándonos: Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».
La Tecl@ Eñe viene sosteniendo, desde su creación en 2001, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas. Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con La Tecl@ Eñe. Pueden colaborar con $5.000, $10.000 ó $15.000. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.
Tu aporte es importante para seguir adelante.
Muchas gracias.
Alias de CBU: Lateclaenerevista


