9 mayo, 2020

El silencio de un sector fundamental – Por Ricardo Aronskind

La pandemia, sumada a los problemas estructurales que arrastra el país y al agravamiento provocado por el macrismo, ha hecho que los márgenes para tomar políticas consensuadas se achiquen. El gobierno nacional continúa preso de una inhibición aprendida a lo largo de todo el trayecto democrático, reforzada por un estilo moderado para no parecer “agresivo” frente al aparato comunicacional incólume de la derecha. Es en este cuadro político-social que resulta imprescindible que comience a expresarse con toda su diversidad la fuerza latente de los que realmente están comprometidos con el destino de Argentina y su gente. El campo nacional no puede seguir sometido a la mirada disciplinadora de la derecha liberal que establece límites a las políticas públicas de los gobiernos populares.
9 mayo, 2020

POSTEMILLAS: Del hombre sin barbijo al homo domesticus – Por Vicente Muleiro

Por Vicente Muleiro* (para La [email protected] Eñe)   Postemilla. 1: Absceso que supura. 2. Punta visible de un tumor.   El hombre sin barbijo. Por suerte […]
8 mayo, 2020

Coronavirus y soledad: El desgarrado circuito de los afectos – Por Carlos Zeta

Estos tiempos de Coronavirus y aislamiento nos empujan, sostiene Carlos Zeta en este artículo, a recurrir a una epidemia -la soledad- para vencer a una pandemia: el virus como amenaza insoportable hacia una soledad globalizada. Tal vez por eso, afirma Zeta, buscamos la épica de este combate en las redes silenciosas e invisibles que salvan la vida comunitaria en los barrios, en las villas, en las ignominiosas y aberrantes soledades del mundo, que empujó a una parte de lo humano a que no puedan entrar en ninguna de las contabilidades del sistema.
7 mayo, 2020

De ciclos históricos agotados, de mutaciones en la subjetividad y de resentimientos varios (capítulo 9) por Ricardo Forster

Las cacerolas que hoy vuelven a sonar lo hacen para atacar a un gobierno que se enfrenta a una crisis inédita que conjuga, al mismo tiempo, desastre económico heredado por cuatro años de furioso neoliberalismo y una pandemia global que no se sabe cuándo ni cómo terminará. Esas cacerolas son empuñadas por una clase medias asustada, azuzada por los medios de comunicación que trabajan para darle fortaleza a un sentido común desprovisto de autonomía y que ha abandonado todo argumento para refugiarse en el más puro resentimiento.