La discursividad popular es fangosa. Intentar que una fuerza política que la expresa sea un coro uniforme de niños cantores es tan absurdo como abjuratorio de su potencia político social.
El último feminismo, del mismo modo que sucedió con el surgimiento del psicoanálisis en plena época victoriana, agujereó la actual subjetividad, interrumpió un sentido común naturalizado, interpeló lo social y causó el debate también en el campo del psicoanálisis.
Publicamos la Carta Abierta que el periodista Hugo Presman le escribe a la científica Marina Simian, quien firmó la solicitada a favor del presidente Macri.
En el peronismo hubo nacionalismos, laborismos, socialismos, radicalismos… Puede que entre lo novedoso de sus presentes se encuentre la posibilidad de apelar a esa pluralidad para combatir la generalización también contemporánea de las legitimaciones de la explotación social.