La disputa porque a un gobierno le “vaya bien” o le “vaya mal” debe analizarse en el contexto de los intereses contrapuestos de las clases sociales que expresan diferentes proyectos políticos.
Hugo Presman escribe una crónica sobre la Marcha Federal por Tierra, Techo y Trabajo, que culminó el viernes pasado en Plaza de Mayo, en un país al borde de la cornisa y con un gobierno que enfrenta el riesgo de desbarrancar.
Los flancos que desvinculan de la acción política a una fracción importante de la población son múltiples. Un proyecto que pretenda mayor equidad social necesita disminuir la indiferencia de sectores medios y humildes que no se han sentido protagonistas de la mejora en su calidad de vida.
El economista Horacio Rovelli analiza el préstamo acordado con el FMI y sostiene que el gobierno nacional acude al Fondo porque quiere financiar el déficit fiscal con deuda externa a través de un programa de Stan By imposible de cumplir por la magnitud de los ajustes.