6 febrero, 2021

Hegemonía y lucha de clases – Por Mariano Carreras

El autor de esta nota sostiene que la teoría de la hegemonía desarrollada por el posmarxismo tiene una enorme importancia para comprender las lógicas políticas de las sociedades contemporáneas, pero una lectura demasiado apresurada de los textos en los que fue desarrollada podría derivar en una cancelación de la categoría de lucha de clases, absolutamente necesaria para objetivar buena parte de las relaciones sociales que estructuran el tejido social del sistema capitalista.
5 febrero, 2021

Lilita y el relato del crimen – Por Martín Kohan

La política erige ficciones desde algunas de sus voces, a falta de una verdad, y las pone a circular en la sociedad a través de los medios de comunicación. Elisa Carrió denunció al presidente Alberto Fernández por el intento de envenenar a la población argentina con la inoculación de la vacuna Sputnik V. Otra denuncia más que caerá, desestimada, ahí donde la justicia insista con ese obstinado requisito tan suyo: el de probar lo que se afirma.
3 febrero, 2021

UN PROGRE-PERONISMO A LA DERECHA, POR FAVOR – Por Carlos Caramello

Carlos Caramello afirma que existe una progresía sentimental y coqueta que simula abrazar las consignas más profundas de la doctrina peronista pero, en realidad, lo que hace es amortiguar el golpe que le provoca al Poder tropezar otra vez con la piedra populista. Son los progre-peronistas, la nueva herramienta imperial para instalar aquel formato de dos partidos de derecha a los que Juan Perón hizo referencia.
2 febrero, 2021

No hay gobernabilidad sin autoridad política – Por Ricardo Aronskind

Ricardo Aronskind realiza en este artículo un análisis de cómo la pandemia del Covid-19 afectó las metas iniciales del gobierno del Frente de Todos - hacer frente a la crítica situación social, reactivar la economía para volver a crecer y evitar el default provocado por la política económica macrista – y también una reflexión crítica sobre la naturaleza del actual gobierno. Aronskind sostiene que con otra actitud política se podrá recomponer la autoridad pública, otorgar credibilidad a las decisiones del Estado, y garantizar la gobernabilidad imprescindible para promover el crecimiento y mejorar la muy regresiva distribución del ingreso que hoy existe en nuestro país.