Iván Ambroggio sostiene que cuando Argentina e Inglaterra se cruzan en un campo de fútbol el mundo no sólo observa un deporte, es testigo de una colisión entre la pasión popular y el trauma histórico de una nación herida.
El mundial es una ficción increíble en la que sin embargo creemos, escribe Pablo Alabarces en esta nota; y el fútbol de naciones es una de ellas, tan atractiva como eficaz. No hay conspiraciones planetarias, afirma Alabarces, sino paranoias planetarias ("campaña anti-argentina") que responden a razones mercantiles y mediáticas.