Cambiemos convirtió el país en un casino donde se conjugan tres verbos: ajustar, endeudar y mentir. Hugo Presman califica la gestión del gobierno, próximo a cumplir tres años, con un cero.
El gobierno de Cambiemos se sostiene en el apoyo del FMI, que no es poco, pero que se diluye con los conflictos sociales de los que no pueden llegar a fin de mes y que no tienen ni siquiera para enviar a sus hijos a la escuela o pagar los medicamentos de los padres jubilados, que cada vez son más, así como la paciencia es cada vez menor.
Sebastián Plut plantea en esta nota una pregunta fundamental para comprender la escena colectiva de nuestro tiempo: ¿Cómo logra el neoliberalismo no solo lanzar pueblos enteros al abismo, sino que estos mismos se arrojen al vacío casi gozosamente?