El ex juez de la Cámara Federal Carlos Rozanski afirma que no hay dudas que una derecha variable, multifacética y siempre violenta está vinculada al intento de asesinato de la vicepresidenta Cristina Fernández.
E. Raúl Zaffaroni reflexiona en esta nota sobre la historia universal del magnicidio, desde Eróstrato en adelante; y advierte que la controversia política verbalmente llevada al extremo de la opción de “amigo-enemigo" impone un motor de odio que, si bien es oral, genera el magma que llama al “borderline” a dar el paso al acto.
El intento de homicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández es el emergente más profundo de la crisis de la política, hija de un destino de diferenciación y exclusión que reproduce la contradicción Civilización o Barbarie.
La inaudita complejidad de la etapa política que vive la Argentina es preocupante e incitante a un tiempo. Preocupa que en el horizonte empiece a reverberar esa formación, por ahora fantasmática, que es la guerra civil. Es incitante porque, para evitar ese abismo, no queda más que exprimir el magín en busca de articulaciones que permitan encontrar un rumbo.