La potencia de la fuerza social que aún puede torcer el destino de la humanidad asoma cuando la propiedad de unos pocos se vuelve sinónimo de miseria para la mayoría trabajadora.
Carlos Girotti sostiene que la crisis de insolvencia pareciera no sólo afectar a la economía del país, sino a la esfera política y moral de una dirigencia que continúa ensimismada sin entender que, de ese modo, empuja al abismo de la desafección política a los millones de personas que, alguna vez, en ella creyeron.
Cincuenta años atrás vivimos el horror de la dictadura cívico-militar. A cincuenta años de entonces vivimos hoy el horror de una sociedad en decadencia, acaso enlazada a aquel momento por hitos como el de la deuda externa, el Fondo Monetraio Internacional y la financiarización de la economía. Una sociedad en decadencia que es otra sociedad. Habrá que tratar de desentrañarla con otras herramientas para poder entenderla y así explicarla.
La actualidad ilumina el pasado y le da sentido. La Argentina 2026 es hija, o nieta, de la Argentina de 1976. La realidad de hoy aparece claramente prefigurada en el proyecto político-económico que animó el surgimiento de aquella dictadura.