El ex juez de la Cámara Federal Carlos Rozanski afirma que no hay dudas que una derecha variable, multifacética y siempre violenta está vinculada al intento de asesinato de la vicepresidenta Cristina Fernández.
El intento de homicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández es el emergente más profundo de la crisis de la política, hija de un destino de diferenciación y exclusión que reproduce la contradicción Civilización o Barbarie.
La inaudita complejidad de la etapa política que vive la Argentina es preocupante e incitante a un tiempo. Preocupa que en el horizonte empiece a reverberar esa formación, por ahora fantasmática, que es la guerra civil. Es incitante porque, para evitar ese abismo, no queda más que exprimir el magín en busca de articulaciones que permitan encontrar un rumbo.
El psicoanalista Osvaldo Fernández Santos sostiene que es necesario seguir reflexionando sobre el atentando pepretado hace un mes contra la vida de la Vicepresidenta Cristina Fernández, porque es un acontecimiento que conmueve debido a la potencia de la captura subjetiva por el ideario deshumanizado, desligado de lazos amorosos hacia el otro, en el que radica el drama de hoy y la verosímil tragedia de mañana.