Bruno Carpinetti afirma en esta nota que la democracia de masas, tal como fue concebida en el siglo XX, está dejando de funcionar como sistema operativo de las sociedades contemporáneas. El autor sostiene que cuando un dispositivo deja de funcionar, hay dos caminos: insistir hasta su descomposición total, o animarse a pensar su reemplazo. Una idea en la que deberíamos comenzar a trabajar.