La disputa porque a un gobierno le “vaya bien” o le “vaya mal” debe analizarse en el contexto de los intereses contrapuestos de las clases sociales que expresan diferentes proyectos políticos.
El presidente convoca a un “cambio cultural” que consiste en reemplazar de la escena social al sujeto político por individuos desolados. La figura presidencial saludando al vacío es la postal del presente provocada por el arco político gobernante.
La diputada Elisa Carrió propuso reivindicar changas y propinas como modo de paliar la crisis social y económica que el gobierno nacional ha generado. A través de la ya extensa cadena de exabruptos proferidos, Carrió pone de manifiesto lo medular del plan neoliberal-macrista, es decir, su ideología: el quiebre del Estado Social de Derecho.
En la ideología neoliberal el Choclo no es un tango sino una ejemplificación de la distribución del ingreso, que mezcla a Ayn Rand, la escritora admirada por el conservadurismo y el Tea Party, con Mauricio Macri: el maíz para los de arriba, el marlo para los de abajo.