Construida sobre un entramado fragmentario Nena, de Sandra Russo, convierte la memoria de en una reflexión sobre la clase, la familia, el amor, la política. La novela aparece como un mosaico donde las derivas personales se enlazan con la historia nacional y donde la escritura recompone una comunidad de recuerdos.
"El bar de Tlalpan", la novela de Silvia Maldonado, no se inscribe en el género policial, pero sí juega con él a través del humor en sus múltiples registros de la lengua, desviándose de lo trágico para revelar la pasión y lo oculto detrás de cada trama, de cada personaje.