La discusión entre "moderados" contra "voluntaristas" - eufemismos para la interna Alberto/Cristina - queda chica y vieja frente a la dimensión del dilema planteado por la inminencia de la crisis.
La confrontación hacia el interior del gobierno nacional mantiene un nivel alto y dificulta discernir las fronteras de la disputa. Crecen la especulación y la imaginación en torno al conflicto, con una oposición que gracias a la comodidad que el oficialismo ofrece, va preparando su retorno.
La crisis de ingresos fue la responsable central de que el oficialismo perdiera más de cuatro millones de votos en la elección de medio término. Con el diseño actual de política económica, cuanto más se crece, más desigual resulta el patrón distributivo, a punto tal que la desigualdad supera incluso a los niveles del año 2019.
El conflicto en el pináculo del poder genera hartazgo en la población. La denominada interna en el Frente de Todos es una pelea, no un debate, que requeriría del ágora y no de un puñado de dirigentes que interpretan las necesidades de los ciudadanos. El rol de Sergio Massa que oficia como componedor y la disputa en la oposición entre Larreta y Bullrich. Milei y las posibilidades de afección del espacio de derecha.