Podemos pensar que ha iniciado su recorrido una nueva figura que puede transformarse en líder o conductor de una nueva etapa del peronismo que no deja fuera las tradiciones fundantes del movimiento.
La administración nacional aprende en la urgencia del momento político actual, que cualquiera puede empuñar el timón cuando el mar está en calma, y que lo que convierte a un político en un hombre es lo que hace cuando llega la tormenta, que es lo que transforma el embeleso en rechazo.