El tecnoliberalismo de Silicon Valley se ha consolidado como un epicentro global de innovación y poder. ¿Aceptaremos la colonización digital y el individualismo extremo, o lucharemos por una tecnología más humana y ética?
En los últimos días el presidente Milei nos trasladó a los suburbios de la dictadura establishment–militar. Una política tendiente a demoler al Estado, destruir cualquier exteriorización de la Argentina moderna basada en una represión que disuada el menor atisbo de protesta.