La crítica se vuelve el refugio de las almas bellas donde se mira desde las alturas a aquellos que por acción y responsabilidad están atrapados en el telar contradictorio de la realidad y lo real ingobernable.
Tanto desde las derechas como desde las izquierdas, el populismo implica una metafísica que reclama para sí de una racionalidad desapasionada, científica y objetiva.
El término Revolución implica un punto exterior desde donde se transformará desde la raíz el orden dominante. En el capitalismo contemporáneo ese punto exterior no tiene lugar. La hipótesis de la Emancipación se ha vuelto una apuesta que ya no se resuelve sólo con una organización política sino con una serie de posiciones en las que el propio sujeto debe estar implicado.