Jorge Alemán afirma que el neoliberalismo no debe confundirse con los políticos de derecha que intentan darle a dicho dispositivo de poder una envoltura política.
La novedad que el golpe contra Evo revela es la ruptura interna del campo progresista, que mediante nuevos discursos juzgan lo sucedido en Bolivia no como un hecho irreductible y antidemocrático, sino como un mero episodio que es susceptible de ser criticado desde distintos ámbitos.
El presidente argentino se retira mintiendo para los que disfrutan de esa mentira aunque les haya ido muy mal con esta administración. El sacrificio que en otros tiempos se podía hacer por la verdad, ha metamorfoseado en un masoquismo de la mentira y un odio de PlayStation donde el Neoliberalismo ha encontrado una de las claves mayores de su reproducción.
Los dispositivos de Poder no luchan por el sentido, lo producen sistemáticamente. De esta forma intervienen en la batalla por el sentido común con un arsenal encriptado en algoritmos donde el combate es, al menos de entrada, bastante desigual.