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Populismo, ese exceso metafísico de los instintos – Por Jorge Alemán

Tanto desde las derechas como desde las izquierdas, el populismo implica una metafísica que reclama para sí de una racionalidad desapasionada, científica y objetiva.

Por Jorge Alemán*

(para La Tecl@ Eñe)

 

Ya es inevitable, la palabra populismo, tanto para la izquierda como la derecha, designa un exceso anómalo de los instintos. Es la metafísica que comparten por igual la derecha y la izquierda, que se reclaman de una «racionalidad» científica, objetiva y desapasionada. El propio Žižek no le hizo ascos a este tópico y publicó un libro «La tentación populista», digno de la socialdemocracia más conservadora. 

De este modo, para una multitud de analistas políticos, tertulianos famosos, periodistas mediáticos, lo que la ultraderecha populista pondría en juego es una actualización de los afectos y pulsiones más primarias. En esta lectura compartida, insistimos, a izquierda y derecha, rige la siguiente metafísica: el afecto y la pulsión serían lo primario y a continuación, en un segundo tiempo, aparecería el lenguaje. De este modo circula la concepción más dominante sobre el populismo: es una formación política que se basa en reactivar lo primario pulsional. Y por lo mismo, la ultraderecha es populista.

Aclarar esta cuestión exige recordar la tesis de Lacan, las pulsiones y el afecto dependen siempre en primer lugar del lenguaje. Sólo hay afecto y pulsiones en un mundo estructurado previamente por el discurso. El racismo de  las ultraderechas, su odio a las mujeres y extranjeros, su defensa del uso de las armas, etc., pertenecen a un collage retórico y discursivo que se corresponde a una reactualización de piezas discursivas fascistas. No se trata de pulsiones, ni de pasiones primarias y simples, ni el populismo se basa en las mismas. La ultraderecha, y en esto coinciden todas las ultraderechas del mundo, es un discurso que las oligarquías dominantes han puesto en activo para transformar el consenso dominante con un nuevo discurso. Es el recurso suplementario de la derecha de siempre, para según la coyuntura, cambiar su agenda en función del modelo de acumulación del Capital en juego, y especialmente, para decidir quiénes sobran en ese proceso.

Tarde o temprano se leerá como un grave error teórico-ideológico haber designado con el término Populismo este posfascismo. 

 

Madrid,  20 de marzo de 2019

* Profesor honorario de la UBA, miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (España) y de la Escuela de Orientación Lacaniana (Argentina). Poeta.

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