Con un texto a caballo entre la crónica y el artículo de opinión, Flavio Crescenzi se suma también al pedido de una vuelta al humanismo, pero aclarando que este deberá ser, además de crítico, esencialmente trascendente.
A cincuenta años del comienzo del plan sistemático, el horror del terrorismo de Estado nos encuentra en un escenario inédito: la memoria ya no sólo lucha contra el olvido, sino contra la demolición activa de los consensos que fundaron nuestra convivencia democrática.
Violeta Percia, retomando la tesis de Fanon sobre la importancia vital de la tierra para los pueblos colonizados, afirma que para pensar en profundidad el problema del colonialismo urge reflexionar sobre la tierra como la conciencia más humana que podamos tener de lo que significa estar con vida, de lo que vale la vida y lo que cuesta.