Resulta urgente la implementación de una campaña pública de esclarecimiento y concientización sobre la violencia física y sexual durante el aislamiento social, entendiendo que algunas organizaciones feministas la han propuesto.
La pandemia del coronavirus ha cambiado los modos del entramado intersubjetivo en todos los niveles. La angustia de muerte, otrora desmentida como condición para transitar la vida, desfila de forma desembozada. La autoconservación arrasa los paradigmas liberales. En el devenir después de la pandemia, se juegan las condiciones de partida para la toma de conciencia social, sobre la necesariedad de combatir a la concentración de la riqueza con la misma intensidad que al coronavirus.
Osvaldo Fernández Santos afirma en esta nota que la producción masiva de sujetos odiadores, desarraigados hasta de la existencia de los hechos, enajenados de la clase, degradados amorosa e intersubjetivamente, alienados en la ilusoria identificación con la riqueza ajena, constituyen una degradación creciente de la humanidad con un potencial de daño de dimensiones imprevisibles.
El psicoanalista Osvaldo Fernández Santos ensaya en este artículo una respuesta a las opiniones vertidas por el decano de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Lic. Jorge Biglieri, expresadas en la entrevista que le realizara la periodista Diana Baccaro en el diario Clarín en la edición del 4 de julio.