Un día el bicho humano dejó de hablar a instancias de la Técnica, menos aliada que sepulturera. El autor cree que, de cambiar, la escuela ayudará a recuperar lo perdido.
Palpamos el Apocalipsis. Ni los adultos ni la escuela parecen estar a la altura del desafío de afrontarlo. Para el autor, con pocos pero profundos cambios no solo hay salida, sino una mejor promesa que la que proponen los mil-millonarios.