Rocco Carbone propone en este artículo una reflexión en torno a la pregunta por la caracterización del actual experimento libertariano como fascismo, haciendo foco en el modo psicológico o emotivo de ser fascistas.
Rocco Carbone en este texto se pregunta qué es lo que reverbera en un saludo. En esa gestualidad que le vimos hacer a Elon Musk, nacido en Pretoria, Sudáfrica, propietario de X y funcionario del gobierno Trump. También postula una consigna popular: Make Antifascism Great Again, en el 80 aniversario de la subordinación del fascismo arqueológico a manos de la revolución.
A las 00h acontece una superposición en el reloj que indica un instante intemporal, paradójico, de vacío, plenitud y pasaje, momento de conjunción entre el pasado inmediato y el presente futuro. Este texto sobre la memoria del Holocausto se publica en ese momento transicional para señalar la memoria de lo sido, la Shoah.
Rocco Carbone afirma que mafia y fascismo son poderes complementarios que en la Argentina tienen un carácter dependiente de las clases dominantes. Ambos comparten una misión que consiste menos en persuadir que en mandar, y son poderes que se proponen estrangular la emancipación.