Qué sucede con los jóvenes que se encuentran alojados en una institución a cargo de docentes, acompañantes y una psicóloga, que hacen lo posible por entrar en contacto con ellos y aliviar el padecimiento que cargan.
A meses de conmemorarse los cincuenta años del golpe de 1976, Diego Sztulwark señala que la polémica en torno al balance de la política de derechos humanos de los gobiernos kirchneristas, abierta por el gobierno actual, no puede ser afrontada desde la nostalgia alfonsinista como tampoco desde la impunidad menemista. La denuncia del carácter de clase del golpe nos compromete en relación a las injusticias derivadas de la estructura social del presente.
Tiempo de aturdimiento político. Es un instante difícil, pero llegarán tiempos mejores. Se trata menos de un optimismo obtuso que de una ley de la historia. Por ahora, se trata de resistir, mantenerse de pie, luchar para organizar un poder alternativo emancipador.
Los humanos hemos salido del capitalismo tradicional. Unos pocos tecnofascistas, cuyas riquezas pasan año tras año de lo asombroso a lo obsceno, nos compran, nos venden, nos sacan los datos y el hígado mientras se apoderan de plusvalías gigantescas.