Hay razones para temer que dentro de poco la mayoría pueda creer relatos que inundarán nuestros medios de comunicación como expresión máxima de la gran “fake new” cósmica de nuestro siglo XXI.
Para el autor, en Nuestra Tierra, Lucrecia Martel denuncia el ultraje a los pueblos originarios y, al escucharlos a propósito del crimen de un comunero, pone en discusión el modo tecnocrático de ver el mundo.
El Equipo de Antropología Forense de Argentina reportó el hallazgo de restos humanos correspondientes a doce personas en el predio de lo que fuera el Centro Clandestino de Detención (y exterminio) conocido como La Perla, en la provincia de Córdoba. Es en estos momentos críticos de revanchismo negacionista, donde es preciso recuperar la militancia con historia de las y los treinta mil militantes desaparecidos y profundizar el debate que es político e ideológico.
La respuesta a la consigna oficialista de “memoria completa” no es la caricatural “memoria parcializada” de la que habla el gobierno y la ultra-derecha, sino la conversación necesaria, y siempre inconclusa, con aquellos que en el pasado intentaron provocar cambios revolucionarios. Porque si de reabrir el tiempo histórico se trata, sería letal dar por cerrada la historia de las rebeliones que nos precedieron.