En esta nota, Darío Capelli sostiene que la burla de Milei sobre el apellido de Lali Espósito, en un país que hizo de la lucha por la identidad una de las vigas fundantes de la vida democrática, constituye un acto de lesa civilidad.
Un individualismo neoliberal y posmoderno confluyen en una misma visión de “libertad”, ajena a todo imperativo social, centrada en la autosatisfacción de los deseos y en la mercadotecnia del yo.
Hugo Presman traza una demoledora radiografía de los 70 días del gobierno de Javier Milei, quien considera que su mandato es “una fiesta” cuando en realidad ha conseguido arrojar a la pobreza el equivalente a 44 estadios de River llenos.
El presidente de la Nación dijo que el Congreso es un nido de ratas. Es un insulto gravísimo, contra los y las representantes del pueblo que desarrollan en el Congreso su trabajo, contra el pueblo que los y las votó, pero, sobre todo, es una evidencia más de lo que piensa el presidente sobre la democracia y sus instituciones.