En este artículo Raúl Zaffaroni explica el método para clonar procesos y prisiones preventivas que son moneda corriente en nuestros días y que le permite al lado perverso del derecho mantener presos a opositores políticos.
La tarea más urgente será atender la catástrofe económica y social que el gobierno ha generado pero la empresa más importante que tiene por delante la política es cultural: crear cultura de soberanía y solidaridad. No se trata sólo de votar “con el bolsillo”, sino con conciencia nacional, sabiendo que toda lesión a la soberanía siempre afecta nuestras vidas.
La degradación de nuestros Estados de Derecho no marcha hacia modelos de policía, sino hacia un nuevo modelo de Estado débil y colonizado, que es el Estado deteriorado cuyos síntomas deben detectarse y neutralizarse lo más prematuramente posible.
Las tácticas coyunturales para llamar la atención y estigmatizar a un gobierno han llevado a la conducción oficial de la UCR, a través de un comunicado, a violar el límite ético que implica el hecho de desconocer que en Bolivia, luego del golpe de Estado, están en juego vidas humanas.