Bruno Carpinetti viajó a Irán en dos oportunidades: en 2023 y en 2025, luego de la guerra de los doce días. En esta crónica de sus viajes Carpinetti sostiene que el haber viajado a Irán no le brindó respuestas definitivas sobre su sistema político, sino algo más valioso: el conocimiento de que Irán no es un eslogan ni un expediente estratégico. Es una civilización milenaria que honra a sus poetas, una sociedad educada, orgullosa, hospitalaria, y un Estado con instituciones complejas que no se ajustan a simplificaciones externas.