A la degradación institucional, el servilismo de los festejantes y la conflictividad financiera, deben sumarse nuestras dolencias como sociedad, nuestro desencuentro colectivo.
Menem, Borgia y D’Annunzio no agotan la alacena del maquillaje y los afeites. Esta nota propone un recorrido por la galería de los "must-have" donde se bambolean entorno y contorno, iniciativas descriptivas que también son prescriptivas.