Hugo Presman establece algunos de los múltiples puntos de contactos entre dos procesos históricos, haciendo énfasis en un aspecto poco frecuentado que es transitar escenarios de irrealidad. Es importante señalar una diferencia fundamental: uno fue una dictadura criminal nacida de un golpe de estado y el otro surge por elecciones legítimas y en su desarrollo transita una democracia de baja intensidad.
Para entender el golpe militar del 24 de marzo de 1976 es central analizar la conspiración, que comenzó estando Perón vivo, y que fue alentada e impulsada por los intereses permanentes de grupos oligárquicos, militares y civiles.