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3 Comments

  1. Julio dice:

    Es enteramente cierto, pero lo grave es que también tiene de rodillas a buena parte de Europa, y que los términos que utiliza para referirse a sus habitantes sonabiertamente humillantes. Poco se puede esperar de una persona egocéntrica, codiciosa y sin modales.

  2. Adrián Desiderato dice:

    Excelente nota, pero… Perfecto lo de «histórico», pero… Sin buscar peros, pero… De entrada, uno diría: sólo hay que darle «armas» a esta ira; metafóricamente hablando, claro está. A esta ira que cargan las palabras en los primeros párrafos, antes de que la «reflexión», para bien o para mal, venga a aquietarlas, a calmarlas, a decir lo que cada lector querría –o desearía– que digan. «Cargarlas» de proyectos, proyectos contundentes, no «tibiezas progresistas», no «corrección política», no «diálogo», porque al imperialismo, venga de donde venga, como alguien dijo, «no hay que creerle ni un tantico así», y lo acompañó con el gesto de una mano en la que juntó sus dedos por las puntas, como las cinco de una estrella. Lo segundo, y por fin, que sea un yanqui de m… de mar-a-lago, y no un piel roja, por suerte, el que echa un balde de agua hirviendo sobre los «tibios» de tantas latitudes, para descascararlos de su costra, la que aparentan ser. Y eso otro, lo tercero, ¿qué? ¿Tienen mal gusto los brotes antiyanquis, «aceitados», encima, con un «ni mucho menos» que parece «de oliva»? ¿Es que es mejor acompañar el asado –quienes puedan comprarlo– con una ensalada de marcorrubios y lamémelas? Algo más, lo cuarto: a Estados Unidos, ¿también hay que salvarlo? ¿De sí mismo, de qué? ¿De su consumada hijaputez? ¿No deberíamos salvarnos nosotros de que continúe haciendo daño? Por último, lo quinto: bien por Von Jhering y Barreto, que uno, no versado en derecho, sino en mera poesía y en «leperianos» caballos de carrera, no conocía. Lo que dicen es muy lúcido. Pero el derecho no se da en abstracto, se da en un marco, y en el que estamos es el capitalista. Ya que la nota nos retrotrae, en buena hora, al siglo XIX, tampoco estaría mal pensar que lo que comenzó este 3 de enero del XXI no es un antes ni un después, ni algo viejo ni nuevo, sino ambas cosas a la vez: ¡un AHORA! Convengamos también que, en este ahora, no será una Cortina de Hierro lo que tengamos por delante, eso ya pasó, aunque, si se la quisiera actualizar, no faltarían Muros de Migrantes, y a suplirla. Para evitar suspicacias, no mencionamos el Muro de Berlín; tampoco el otro, ése de los Lamentos, cosa de que no se nos caigan desde arriba las decenas de miles de palestinos muertos en la Franja de Gaza y así Milei pueda seguir fingiendo que lloró, no por ellos, y dándose golpecitos de cabezota contra el pecho de algún rabino «buscando uno fraterno para vivir abrazao», si se nos permite esta impertinencia con Discépolo. «Horrible peronista»., diría Adorni, «Fin», echando mano a esas tres palabras que más o menos sabe, aunque alguien le llegó a contar cuatro… Lo que sí es indudable es que, Cortina o Muro, en el mundo sigue habiendo dos lados y, de uno, no está Stalin, sino Marx. Marx con aquello que dijo, justamente, hace dos siglos, en el XIX, eso de la «lucha de clases». «¡Caramba!, ¿es que no lo leyeron?», diría Borges, «léanlo, ése sí que seguro no los va a defraudar». El comunista Borges, y a quien le queden dudas, que lo lea, sabrá de verdad lo que pensaba, si es que se le pasó cómo vivió.

  3. Miguel dice:

    Lamentablemente tengo que leer sobre este delincuente que ha tomado el poder en el país que dirige buena parte de la región.
    No se si en el mismo discurso, dijo que su limite «es su propia moralidad», y aquí estamos en peligro toda la humanidad. No tiene moralidad, es un sujeto procesado por abuso sexual, probado pedófilo de la banda de epstein, y golpista de su propio país y de los ajenos.
    Los principios del nazismo, no nacieron y crecieron en la misma alemania, ya habían dado frutos en el país del norte, y no es casualidad entonces la vergonzosa simulación cinéfila de que lo combatieron. Son ellos, el huevo de la serpiente. Lo demuestra este criminal.

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