
Postemillas. El chozno preferido de Ubú está entre nosotros – Por Vicente Muleiro
28 septiembre, 2026La política económica y social del gobierno de Javier Milei tiene continuidades con la última dictadura: la dictadura establishment-militar mataba. El gobierno de La Libertad Avanza deja morir.
Por Hugo Presman*
(para La Tecl@ Eñe)
¡Cómo me gustaría entrevistarlo sr. presidente! Pero su discurso está tan debilitado que ni siquiera soporta alguna pregunta que permita recordar que su interlocutor es un periodista. Ya ni concede reportajes a periodistas más que amigos, esos que son el 5% de los no ensobrados como Majul, Viale o Trebucq. Usted ha hecho de las mentiras la piedra basal de su relato. Miente sobre hechos, miente sobre números, miente sobre la historia y miente sobre su gobierno y también sobre los que le precedieron. Puede decir, impertérrito, que nunca dijo lo que hasta ayer afirmaba. Malvinas es uno de los casos paradigmáticos. El archivo está repleto de afirmaciones contrarias y que debilitaron su posición al respecto. Vaca Muerta, por ejemplo, tiene en su origen una decisión del gobierno de Cristina Fernández, que fue la estatización del 51% de YPF para su explotación; y luego, el juicio de un fondo buitre contra la Argentina por más de 16.000 millones de dólares. Usted deseaba que se perdiese para echarle la culpa a Kicillof. Con la línea ética que lo caracteriza, obtenido el fallo favorable, no tuvo miramientos para atribuirse junto a su gobierno la exclusividad del triunfo. Ahora, cuando el fondo Burford apela ante el CIADI la decisión de los tribunales norteamericanos, se conoce que usa como argumento para el nuevo embate a una de las convicciones presidenciales, una irresponsabilidad de panelista televisivo pero expresada como presidente: «La nacionalización fue una aventura suicida, equiparable a un robo que costó 12 años de falta de inversiones, menos trabajo y más pobreza». No era esto lo que quería preguntarle, pero su gobierno ofrece una exhibición obscena de falacias que resulta difícil no desviarse permanentemente.
Sr. presidente: ¿vio la foto de un padre con un megáfono en la Plaza de los dos Congresos con su hija de unos 7 años con síndrome de Down, teniendo en sus manos una pancarta con la leyenda: «Mis derechos no son un gasto». ¿No la vio? ¿No apareció en su medio de información «La derecha a diario»?, ese que hasta hace poco dirigía su amigo Fernando Cerimedo, hoy preso en Bolivia acusado de intentar matar a su amante, un fabricante industrial de fake news. Sí, los mismos que le escriben loas a su gobierno y que le permiten alimentar su ego insaciable. Otro testimonio, el de Julieta Molina. Escúchela, por favor, y dígame si le despierta algún sentimiento de piedad: «Vengo a hablar como madre de un niño con discapacidad severa, como una madre también de una adolescente que no ve futuro en esta Argentina hostil, que está pisándonos la cabeza. Pero vengo a hablar fundamentalmente como endeudada, porque me endeudé para poder sostener la vida de mis hijos, mi propia vida y la vida de mis padres, que son jubilados con una jubilación de miseria. Dejaron de cubrir medicaciones para mi hijo. Me endeudé con la tarjeta de crédito por 1.500.000 pesos este mes, que no sé cómo voy a pagar. Me endeudé con el banco en el que trabajo y en el que estoy con una licencia psiquiátrica por todo lo que estamos pasando. Por todo lo que este gobierno me hizo, nos hizo. Y aunque dé vergüenza hablar de lo endeudados que estamos por sostener la vida de nuestros seres queridos, tenemos que sacudirnos la vergüenza, que la vergüenza cambie de bando. ¡Son ellos los que deberían tener vergüenza!». ¿No sintió nada sr. presidente? Imagínese que a algunos de sus perros no le dieran de comer, se enfermaran y no tuvieran la Unidad Veterinaria que tienen dentro de Olivos: ¿qué haría Usted? Por lo que trascendió, tuvo uno de esos ataques que son su sello personal y despidió a todos los trabajadores civiles de la residencia. Sus perros son lo más querido por usted. Entonces, ¿cómo cree que va a reaccionar un padre o una madre ante el persistente ataque que les hace a sus hijos con discapacidad? Los militares del terrorismo de Estado subestimaron la capacidad de lucha de las madres a las que les secuestraron, torturaron les desaparecieron a sus hijos. Su persistencia y tenacidad fueron horadando la legitimidad ética de ese gobierno.
Pero espere, hay cientos, miles de testimonios de los familiares de discapacitados. Escuche este de Julieta: «El centro donde va mi hijo empezó el año pasado con cierre parcial: pasó de atender los cinco días a solo tres. Esos dos días que mi hijo no va al colegio, yo no puedo ir a trabajar. A eso sumale los días que está con convulsiones, pasan tres o cuatro días hasta que se estabiliza. Sin los apoyos necesarios, sin las terapias, todo eso a lo que antes accedíamos con el CUD (Certificado Único de Discapacidad), todo lo tenemos que cubrir de nuestro bolsillo, resentido porque laburamos menos y por la situación económica. Así, primero te fumas los ahorros, después te endeudas con el banco, y así. Pagar una niñera sale carísimo, porque es un trabajo súper complejo: nuestros hijos son corporales, pegan, gritan, implica cambiar pañales con caca de una persona adulta, tienen un montón de situaciones que implican un riesgo de vida. Y con lo que pagan las terapias, cada vez peor, no conseguís a nadie, porque las profesionales se van a buscar otro trabajo. Nos fuerzan a quedarnos en casa. No solo te endeudas, finalmente, sino que además terminás resintiendo vínculos, te acorralan, te quieren disciplinar, te desordenan la vida».
En el presupuesto 2027, las partidas para discapacidad implican una caída del 25% del gasto ejecutado desde el 2023, descontada la inflación. ¿Ninguna lágrima sr. presidente? ¿Ningún reproche moral sr. presidente, que sobre otros presupuestos sus funcionarios, tal vez su hermana, se quedaron con porcentajes millonarios? No espero de usted el llanto desconsolado que le vi en el Muro de los Lamentos. Sé que lo sensibiliza el genocidio del pueblo judío y hace bien. Cualquier persona con sensibilidad no puede menos que sentir empatía y compasión por semejante tragedia humana. Pero me cuesta comprender, Presidente, que su sensibilidad sea tan estrecha. Palestina no le arranca la menor consideración. Afirmar que todo lo que hace Israel está bien es una imprudencia y un salvoconducto de impunidad que ningún país merece. En la Argentina, sr. presidente, se vivió una tragedia bajo el terrorismo de Estado. ¿Nunca se le ocurrió ir a la ESMA o al Parque de la Memoria?. Tal vez no lo sepa, pero dado su acercamiento a lo judío, si bien lo hace a través de uno de los sectores religiosos más conservadores y reaccionarios, le agrego que entre los miles y miles de desaparecidos hay alrededor de aproximadamente 1900 argentinos de origen judío. Tal vez estoy pidiendo algo que por su conformación no puede dar. Es insensible a la desesperación de los endeudados, «un problema entre privados» dice, para sacarse de encima el problema, pero el Estado sí interviene cuando fija el valor del dólar, el techo de los aumentos de sueldo que se convienen en paritarias, el máximo de tasa de interés para las indemnizaciones. Su insensibilidad no percibe la angustia inenarrable de los jubilados que no pueden comprar todos los remedios y comen cuando pueden, o una vez al día, ni de la desesperación de los enfermos oncológicos y de otras enfermedades menos conocidas a los que su superávit fiscal condena a la muerte. ¿No vio el rostro desesperado de los miles y miles de obreros despedidos, que su política diseñada desde la sensibilidad de una planilla Excel tira a la banquina de la vida? ¿Qué me dice? Que no puede distraerse en estos problemas menores cuando tiene que twittear y retuitear contra «soretes humanos», «mierdas repugnantes», como el 95% de los periodistas que no lo comprenden y encima difaman la gigantesca obra del «más grande presidente de la historia argentina y universal». El mismo que terminará su mandato sin construir una escuela, un hospital, una ruta, ni una salita de primeros auxilios.
No sé si le ha llegado que Emilio Monzó, quien organizó el PRO, le aseguro que no es comunista, lo definió como «un twittero con custodia».

Nunca vio la tristeza enorme de esos científicos que usted condena a hacer otra cosa, o a irse de su tierra. Que se empecinan en devolverle al país todo lo que la educación pública, que usted estrangula, hizo por ellos. ¿Sabe, Presidente, que en la Argentina que usted preside, los suicidios son la principal causa de muerte, superando a los muertos por homicidios y por accidentes de tránsito. ¿Sabe que han aumentado porque usted no invierte en obras públicas y por supuesto en rutas? No, no se lo dirán sus colaboradores chupamedias que le temen a su descontrol, tampoco su medio preferido. ¿Sabe sr. presidente, que enfermedades como el sarampión, la tos convulsa, la sífilis, han regresado porque a su ministro de Salud sólo le interesan los negocios de las prepagas, y, mientras tanto, no rinde cuentas por los casi cien muertos del fentanilo?
Si, ya sé. No lo sabe, porque sus amigos twitteros bien pagos con dineros públicos no le informan de las malas noticias. Hay muchos empresarios que han cerrado sus empresas y expresan el dolor de lo que consideran un irremediable final para muchos años de esfuerzo, aunque un porcentaje de ellos concuerdan con el rumbo general y de esa forma le rinden homenaje a la soga que los ahorca.
Sr. presidente, permítame una pregunta inocente: ¿por qué hay fotos suyas abrazando perros y nunca a un docente, un obrero, un científico, un escritor, un jubilado, un médico, una enfermera? El esfuerzo que ellos hacen, los sacrificios que atraviesan, merecen que usted les dijera héroes. No, en su lugar así define a los que admira, como los evasores, los contrabandistas, los mafiosos, los empresarios que se radican en otro país para pagar menos impuestos. Claro que para usted los impuestos son un robo, la propiedad privada está sobre la vida, la justicia social es una aberración. «El Estado es el pedófilo en el jardín de infantes con los nenes encadenados y bañados en vaselina», y nunca donde hay una necesidad hay un derecho, sino un negocio a distribuir entre sus seguidores.
Si en el primer año hizo el ajuste más grande en la historia de la humanidad, ¿por qué en los tres años siguientes tiene que seguir ajustando a la inmensa mayoría del pueblo argentino?. Como usted nunca responderá a esta pregunta, para la que no tiene respuesta, se la daré yo: su plan es de ajuste permanente, no es para estabilizar una situación y a partir de ahí crecer. Es como si el Plan de Moisés no fuera llegar a la tierra prometida, sino vagar por el desierto, y como los beneficiarios son reducidos, para ellos están los oasis del petróleo, la minería, la energía, algunos sectores del campo y la especulación financiera. Su tierra prometida es el desierto, y sustituye a los egipcios por Donald Trump.
El promedio de cierre de empresas se calcula en aproximadamente 31 compañías por día desde finales de 2023. Cálculos recientes ubican la destrucción diaria entre 380 y 400 puestos de trabajos formales.
La política exterior rompe con la mejor tradición diplomática argentina que nos enorgullecía. Es un alineamiento incondicional con Trump y Netanyahu, lejos de un León y cerca de un gatito domesticado. Se puede afirmar que Argentina ha delegado su política exterior en estos dos países. Los crímenes masivos en Gaza no merecen un solo comentario crítico, al tiempo que afirma que todo lo que hace Israel está bien. Argentina votó en contra de una resolución de la ONU que califica la esclavitud como «el mayor crimen contra la humanidad»; votó en contra de una resolución que condena la tortura «en todo momento y lugar»; votó contra la resolución que aboga por los derechos de los pueblos originarios en materia de acceso a la justicia, lenguaje y protección; votó contra el cambio climático; votó en contra de una resolución de la ONU que exige a Israel abandonar los territorios palestinos; fue el único país que votó en la ONU contra de la prevención de la violencia a las mujeres y las niñas. Y en sus discursos en foros internacionales, mezcla de conceptos medievales yfundamentalismo económico austríaco, exhibe una ignorancia impúdica, donde va de Marx satánico a Hitler comunista, mancillando el prestigio cultural argentino.
Como a esta altura comprenderá, sr. presidente, me molesta todo de usted: su falta de patriotismo, su venta descarada del país, su entrega de los recursos naturales, su ensañamiento con los débiles, su genuflexión hacia los poderosos, su desprecio de la cultura, sus mentiras, la falsedad de que vamos a ser en 20 años EE. UU., cuando en dos períodos suyos seremos Paraguay o Perú.
Sr. presidente: su gobierno está atravesado por la entrega y la corrupción, mientras Ud. diserta sobre “La moral como política de Estado”
Sr. presidente, se lo digo con respeto, aunque muchas veces me dan ganas de imitarlo en su lenguaje poblado de insultos: tengo la esperanza que algún día pague por los daños individuales y colectivos, por el inmenso dolor que generó y por la insensibilidad que manifiesta antes las consecuencias.
Su conducta como presidente es indigna. Insulta, denuesta, hace bullying. Su lenguaje es escatológico. La casualidad se burla de tanto caracterizar a compatriotas de «soretes humanos», cuando advertimos el expresivo apellido del coronel designado para reordenar la Quinta de Olivos: Tereso
A veces pienso que tiene una discapacidad terrible, que es no ver ni sentir al otro salvo que tenga una fortuna atrás, especialmente si se trata de un multimillonario extranjero. O sus amigos Trump, Netanyahu o Marcos Galperín. Usted posiblemente sea un discapacitado emocional, si tal cosa existe.
En muchos aspectos, si con la dictadura establishment militar se implementó el terrorismo de Estado, en su gobierno se enarboló la crueldad y se practicó un sadismo de Estado.
Su política económica tiene continuidades con la dictadura. Y su política social también: la dictadura establishment-militar mataba. El gobierno de La Libertad Avanza deja morir.
29 de septiembre de 2026.

*Periodista.

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