
Respuesta a «Entre Keynes y Marx: la doble deserción de Axel Kicillof» – Por Pedro Cazes Camarero
24 agosto, 2026Fuerte con los débiles y genuflexo con los poderosos, Milei utiliza la presidencia para la destrucción total de la Argentina. Cuando se haga un inventario del desguace que provocaron las políticas del gobierno, es posible que la dictadura genocida quede empalidecida.
Por Hugo Presman*
(para La Tecl@ Eñe)
Un individuo con notables desequilibrios, que nunca había tenido gente a su cargo —un economista menos que mediocre, eternamente empleado en relación de dependencia—, sedujo a una sociedad muy rota, donde al trauma de la pandemia se sumaba la decepción política de los dos últimos gobiernos, empuñando una motosierra y ofreciendo propuestas estrafalarias con un lenguaje prostibulario. Lo logró haciendo pie en la franja muy numerosa de jóvenes entre 16 y 35 años, fundamentalmente varones, y en los sectores de clase media muy antiperonistas, capaces de optar por cualquiera con tal de no volver a vivir lo que denominan «la pesadilla peronista». A esas franjas les pareció normal que un candidato a presidente prefiriera la mafia al Estado; que a la organización que iba a liderar la considerara una asociación ilícita; que la destruiría por ser equivalente a un pedófilo en un jardín de infantes; que proponía fundamentalismos del nivel de «la privatización de las veredas»; que sus héroes eran los evasores y los contrabandistas; que sostenía que no comerciaría con países que para él eran comunistas.
Como sintetizó con notable precisión el sociólogo y ensayista Eduardo Grüner: «No puede surgir ningún loco de la motosierra sino allí donde de alguna forma se ha creado un consenso sobre la conveniencia de talar el bosque».
Pasaron treinta y tres meses. La Argentina es un equivalente al «Guernica» de Picasso, una destrucción similar a la ocupación del país por un ejército extranjero. El gobierno de Milei trató a la mayoría de la población con una mezcla de sadismo y crueldad. Hambrea y apalea a los jubilados a los que les congela un bono desde marzo del 2024, les reduce la cantidad de medicamentos gratuitos, les suprime los viajes de turismo por el país con los que los benefició la administración anterior. Desfinancia a los discapacitados a quienes somete a múltiples trámites innecesarios, mientras se niega a aplicar la Ley N° 27.793 de Emergencia Nacional en Discapacidad; priva de remedios oncológicos a los enfermos de cáncer; arremete contra el Hospital Garrahan, donde los médicos realizan milagros; pisa los salarios que pierden poder adquisitivo; un millón de personas dejan las prepagas para pasar a recurrir a la salud pública que el gobierno desfinancia. Se asfixia financieramente y se despide a porcentajes importantes de los trabajadores del INTI, del INTA, de la CNEA; se destruye a la Ciencia representada por el Conicet. Según un informe del Grupo Economía Política y Ciencia, desde diciembre del 2023 hasta ahora se destruyeron 6400 empleos en áreas técnicas. El CONICET perdió 2051 profesionales; el INTA, 884; el INTI, 861; la Comisión Nacional de Energía Atómica, 592. El Servicio Meteorológico dejó afuera 319 trabajadores y la Secretaría de Ciencia eliminó 265 puestos. El gobierno medieval odia a la ciencia por lo cual no renovó las becas doctorales de 379 jóvenes científicos: en el lenguaje gubernamental fueron despedidos «para cuidar el equilibrio fiscal». Durante la presidencia de Milei los salarios de los investigadores y becarios del Conicet disminuyeron un 40%. Se niega a aplicar la Ley de Financiamiento Universitario. Faltan los insumos para la investigación, las máquinas se rompen y no se arreglan y los científicos hurgan en su ingenio y capacidad de supervivencia para realizar sus tareas. Milei nunca dirá que son héroes como los evasores, los denigrará como a todo lo estatal con el adjetivo de parásitos, reservando la categoría de «benefactores sociales» a los empresarios. Los salarios del sector privado tienen una caída del 3,6%, con una canasta que no refleja el peso de los servicios, que pasaron de una incidencia del 6% al 15%, por lo que medida correctamente la caída salarial estaría entre el 12 y el 15%.
Todo el sistema es una distribución impúdica de abajo hacia arriba, mediante el sistema tributario. Posiblemente la medida cúlmine es el FAL (Fondos de Asistencia Laboral). A partir de abril del 2027, los jubilados involuntariamente se encargarán de pagarles las indemnizaciones a todos los empresarios que despidan a sus empleados. A partir de noviembre del 2026, ese Fondo entrará al circuito financiero con el aporte del 1% de la masa salarial de empresas grandes, del 2,5% en el caso de las pymes, que hasta ahora se destinaba al ANSES.
En aras de un falso equilibrio fiscal no hay obra pública, se patean los pagos del PAMI para adelante, la red vial colapsa, «el mejor gobierno de la historia» terminará su primer faena sin construir una escuela, un hospital, una sala de primeros auxilios, un puente. Se aumentan las tarifas entre el 800 y el 1200%, se fomenta la informalidad, la caída del consumo del pan es del 60% y la de las facturas del 80%. El consumo per cápita de leche está en 135 litros, pero la FAO recomienda 188 litros per cápita anuales. El consumo per cápita de carne está en 47 kilos. En el 2023 era de 52,5 kg, es decir que en los 33 meses de Milei bajó 5,5 kilos por persona. En 2009 estaba en 68,8 kilos per cápita. Por eso cuando el Presidente, según el momento, dice que bajo su gobierno disminuyeron 11 millones de pobres -en otro momento dirá que han sido 14 millones y en raptos de euforia ha llegado a 15 millones- no se entiende por qué han dejado de consumir en forma significativa pan y leche. En apenas un año se vendieron 28 millones de boletos menos en el transporte público automotor del AMBA, una caída del 19,1%.
El promedio de cierre de empresas se calcula en aproximadamente 31 compañías por día desde finales de 2023. Cálculos recientes ubican la destrucción diaria entre 380 y 400 puestos de trabajos formales. La pérdida del poder adquisitivo de los salarios, la desocupación y el incremento de los servicios han llevado al endeudamiento de la población a alrededor de 20 millones, de los cuales seis millones son morosos. Los suicidios superan la suma diaria de los muertos por accidentes de tránsito y los homicidios. La falta de políticas sanitarias provoca que vuelvan enfermedades superadas, desde el sarampión, la tos convulsa, hasta la tuberculosis, la sífilis, entre otras.
La política exterior es un alineamiento incondicional con Trump y Netanyahu. Se puede afirmar que Argentina ha delegado su política exterior en estos dos países. El genocidio en Gaza no merece un solo comentario crítico, al tiempo que se afirma que todo lo que hace Israel está bien. Argentina votó en contra de una resolución de la ONU que califica la esclavitud como «el mayor crimen contra la humanidad»; votó en contra de una resolución que condena la tortura «en todo momento y lugar»; votó en contra la resolución que aboga por los derechos de los pueblos originarios en materia de acceso a la justicia, lenguaje y protección contra los fenómenos climáticos; votó en contra de una resolución de la ONU que exige a Israel abandonar los territorios palestinos; fue el único país que votó en la ONU contra de la prevención de la violencia a las mujeres y las niñas.
La injerencia extranjera es escandalosa y supera todo antecedente. El embajador Peter Lamelas actúa como virrey y el gobierno se hace el desentendido. La representante del Fondo Monetario Internacional participa y conduce reuniones de gabinete. Hace muchos años, el revolucionario mejicano Emiliano Zapata sostuvo: «El que quiera ser águila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrastre, pero que no grite cuando lo pisen».
El modelo con el cual Milei nos propone en treinta años ser EE. UU., mientras nos acercamos en apenas tres años a Paraguay y Perú, tiene forma de K. Mientras que el sector agropecuario (+15%), el energético (+27%), la intermediación financiera (16,8%) y la minería (15,7%), crecen desde noviembre del 2023, caen la industria (-13,81%), el comercio (-20,4%) y la construcción ( -22%).
El problema radica que casi el 70% de los argentinos depende de la pata descendente de la economía K. La peregrina idea de un coloso de la ignorancia como Federico Sturzenegger, de que en 30 años va a haber un desplazamiento de los centros urbanos a los sectores cordilleranos, tuvo la lapidaria respuesta del sacerdote jesuita Rodrigo Zarazaga, doctor en Ciencia Política por la Universidad de California, Licenciado en Filosofía e Investigador adjunto del Conicet: «El AMBA no entra en Vaca Muerta».
Referencias a una historia que Milei desconoce
El acto huérfano de calor popular realizado en Tucumán a las 0 horas del 9 de julio, en conmemoración de la Independencia, constituyó una exaltación del despropósito el discurso de un presidente que no conoce la historia de su país, que se arrodilla ante los poderosos, que posee ciudadanía norteamericana y tiene los retratos de Thatcher y Reagan en su escritorio, que cuando ve la bandera «ve un muro de ladrillos» y para quien la palabra independencia resulta tan inapropiada y extraña como la de derechos humanos. Después de narrar sus éxitos y criticar a sus antecesores, dijo: «Un Estado que, durante los últimos cien años, se dedicó a perseguir sus propios intereses y a someter cada vez más a los argentinos, yendo en contra de las ideas sobre las que se fundó nuestra República. Pero esta historia llegó a su fin. Porque los argentinos decidieron seguir el camino de poner al Estado en su justo lugar. Lo eligieron en 2023, y lo ratificaron en 2025. Y nosotros nos hemos comprometido a recorrerlo con todas nuestras fuerzas». Milei se refiere al Estado como algo abstracto con vida propia, sin grupos económicos y conflictos de clase. Más adelante expresó: «Y podemos ver que la Argentina de hoy es diametralmente opuesta a la Argentina que heredamos hace dos años… Y por eso hoy todo nuestro equipo económico es celebrado y respetado a nivel mundial…». Germán Abdala, un dirigente sindical notable, que murió cuando tenía sólo 38 años, reflexionaba distinto cuando el elogio provenía del sector inapropiado. Sostenía: «Cuando el patrón te felicita, algo habrás hecho mal para los intereses de los trabajadores». Más adelante llega el autobombo: «Y por todo esto, este Día de la Independencia merece que nos detengamos a pensar por qué este momento histórico se asemeja a una especie de segunda Independencia». Pero el delirio no había llegado a su culminación: «La Constitución de la nueva Independencia argentina demanda un Estado que reconozca las injusticias estructurales que la atraviesan, y las repare de una vez y para siempre. Esa es nuestra misión hoy. Estamos reunidos aquí para sentar las bases para el futuro de verdadera libertad y prosperidad de nuestra gran Nación. Pero, por sobre todo, hoy contamos con un gabinete de patriotas a los que —al igual que los librepensadores de 1816— no les importó poner su propia vida en juego con tal de volver a convertir a la Argentina en un país próspero, pujante y libre; un país protagonista que no teme volver a reclamar su lugar en el concierto de las Naciones».
Javier Milei debió haber proclamado el Cuatrienio de la Dependencia del cual él es su artífice y militante y que abarca todo su mandato (2023-2027) como una de las páginas más excelsas de cipayismo. Su coherencia es absoluta: distorsiona el presente, falsifica el pasado y dibuja un futuro inexistente. Todo es muy doloroso y ese dolor lo expresa en forma extraordinaria la escritora y periodista Raquel Roble: “Tejió el idioma de la colonización, bordada en la carne de los colonizados”.
Lo que Milei ignora, porque tiene un doctorado en desconocimiento, es que Perón declaró la Segunda Independencia, la Independencia Económica, el 9 de julio de 1947, cuando el ministro del Interior Ángel Borlenghi leyó párrafos del acta en la que se declaraba el «Compromiso de los representantes de la Nación en sus fuerzas gubernativas y en sus fuerzas populares con el objetivo de realizar la emancipación económica del país, liberándolo del capitalismo foráneo».
Perón dijo en esa oportunidad: «El pueblo está cansado de tributar al coloniaje vivido hasta el presente. El Estado debe organizar la riqueza de la Nación. Si el Estado no lo hace, los consorcios capitalistas a 8000 kilómetros de la patria lo harán desde lejos». Recordemos: se recuperaban los resortes básicos de la economía, nos negábamos a integrar el FMI. Eran otras épocas, otros gobernantes y se quería un país soberano con justicia social. Milei desconoce el significado de la palabra soberanía y considera que la justicia social es una aberración. Su inepto Canciller, Pablo Quirno aseguró que soberanía es «una idea antigua».
«La industria es un robo«
Es el discurso del 2 de septiembre del 2024, en la Unión Industrial Argentina. Empezó con una mentira: «Tal como ya he dicho en otra oportunidad durante 100 años, la política nos vendió el cuento de que, para tener una economía pujante, el desarrollo industrial debía darse pisoteando los sectores dinámicos y exportadores, en especial al campo. Pero esto no siempre fue así, y a las pruebas me remito, porque el periodo de mayor expansión industrial de la historia argentina, fue precisamente durante el modelo agroexportador, y no -como dicen algunos- con el modelo fracasado de sustitución de importaciones con patrocinio estatal».
Cuando los Estados Unidos se independizaron de Inglaterra, lo primero que hicieron fue prohibir la libertad de comercio; y las telas norteamericanas, más caras y de menor calidad que las telas inglesas, desde el pañal del bebé hasta la mortaja para los muertos, debían ser de producción nacional.
El proteccionismo en Inglaterra fue clave para su industrialización, especialmente entre los siglos XVII y XVIII, utilizando altos aranceles, prohibiciones de importación (telas de lana) y subsidios, para fomentar la industria nacional. Esta estrategia permitió transformar al país en una potencia manufacturera antes de adoptar el libre comercio.
Terminada la Guerra de Secesión (1861-1865), unos años después, Ulises Grant, el jefe del Ejército del Norte triunfante, fue elegido Presidente. Invitado a conocer la Madre Patria, fue llevado a Manchester, donde se había radicado la poderosa industria textil. Miles y miles de telares trajinaban día y noche. Las autoridades inglesas le dijeron: «Esto fue posible gracias al libre cambio». Grant reflexionó un momento y respondió: «Durante siglos Inglaterra ha recurrido al proteccionismo, lo ha llevado al extremo y ha obtenido resultados satisfactorios. No cabe duda de que a este sistema debe su actual poderío. Después de dos siglos, Inglaterra ha encontrado conveniente adoptar el libre comercio porque considera que el proteccionismo ya no le ofrece nada más. Pues bien, caballeros, mi conocimiento de nuestro país me lleva a creer que dentro de doscientos años, cuando América haya sacado del proteccionismo todo lo que este puede ofrecer, también adoptará el libre comercio».
Actualmente EE. UU. y la Comunidad Económica Europea subsidian al agro, que es su sector menos competitivo. EE. UU con 59.000 millones de dólares y la Comunidad Europea 95.500 millones de euros. El peronismo trasladó ingresos del sector agropecuario al industrial para desarrollar y consolidar la industria. Frondizi reemplazó ese traslado fomentando la radicación de las industrias extranjeras. La transferencia de ingresos en EE. UU. y Europa al sector menos competitivo, cuando lo realizan gobiernos populares, merecen esta opinión de Milei expresado en el discurso del Dia de la Industria: «Promediando la mitad del siglo pasado, la política decidió que para que el país se desarrollara se tenía que producir todo acá y empezó a arbitrar, con mano férrea, la relación entre los distintos sectores de la economía robándole a uno para darles a otros la justicia social. La industria quedó subordinada a la sobreprotección del Estado, en formas de crédito, subsidios, exenciones tributarias, barreras aduaneras y aranceles de todos los colores para competir en el mercado local. Dijeron que era para industrializar el país, que había que ayudar a los sectores industriales a competir con las manufacturas importadas. Prometieron que, con el tiempo, lograrían competir de forma genuina, de igual a igual, y que así habría más y mejor trabajo. Pero – paradójicamente – se volvieron cada vez más dependientes del Estado, que – a su vez – dependía de las exportaciones agropecuarias para financiar todos esos beneficios. Se generó así una relación de tutela viciosa desde el Estado que arrastramos hasta el día de hoy. Cien años de insistir con estas ideas terminaron -en primer lugar- arruinando nuestro potencial exportador; castigando al campo con trabas e impuestos y directamente impidiendo el desarrollo de otros sectores exportadores en los que deberíamos ser protagonistas globales, como es la industria del cobre… Quitarles a unos para darles a otros no es una política económica, es un robo que, encima, destruye la economía a largo plazo».
Si Macri sostenía que «la mejor política industrial es no tener política industrial», Milei argumentó: «¿Saben cuál es la mejor política industrial? Tener una buena política fiscal y monetaria; honrar las deudas y recuperar la credibilidad del país para que -desde afuera- confíen en que, si nos venden, les vamos a pagar. ¿Saben cuál es la mejor política industrial? Terminar con la inflación, recuperar el cálculo económico y devolverles a los argentinos los dones de la estabilidad. Hay que devolverles el futuro a los argentinos de a pie; la posibilidad de mirar hacia adelante y de planificar, de ahorrar y ser dueños de sus propias decisiones económicas. Esa es la mejor política industrial».
Se explicó antes que el modelo de Milei puede ser representado por la letra K. Unos pocos se van para arriba, el 70% para abajo. Aquel 2 de septiembre del 2024 decía: «En definitiva, a ningún sector le puede ir bien si al conjunto de la sociedad le va mal; salvo, quizás, a la casta política». Sin embargo, en un reportaje en agosto del 2026 expresó: «La caída del salario real en el sector público es una «consecuencia buscada» y un resultado deseado de su modelo económico», señalando que cumple con su promesa de campaña de que el ajuste recaiga sobre el Estado y la política de la «motosierra». Está claro entonces que es una consecuencia buscada que los médicos, las enfermeras de los hospitales públicos, los policías, las fuerzas armadas, los maestros, los científicos, los profesores universitarios, y tantos otros con tareas fundamentales dentro del Estado, sean los elegidos por Milei para ser ajustados. La mentira es la viga maestra del discurso de Milei. En efecto: la verdad es un cadáver, la mentira es un narcótico. La casta a la que iba ajustar está integrada por todos sus colaboradores principales.
En el discurso mencionado, siguió y terminó mintiendo: «De nuestra parte, tienen el compromiso de que vamos a hacer lo máximo posible para que la transición del modelo de la decadencia, al modelo de la libertad, no deje ni empresas ni laburantes afuera. No los vamos a dejar tirados. Vamos a abrir la economía cuando estén dadas las condiciones estructurales, para que las empresas competitivas sean lo más competitivas posible. Como digo siempre: nuestro programa económico tiene etapas, que están signadas por el cumplimiento de objetivos, y no vamos a apurar los tiempos de ninguna decisión si no están dadas primero las condiciones para que esa medida tenga éxito». Hizo todo lo contrario.
«El campo es el cimiento sobre el cual se levantó la Nación«
Algunas de las consideraciones de Milei en el discurso en la Sociedad Rural el 26 de julio del 2026: «El campo no es un sector más de la economía. El campo es, en el sentido más literal, el origen de la civilización. Cuando la política ataca al campo, no ataca un sector: ataca el cimiento mismo sobre el que se levantó todo lo demás, la base de nuestra nación… Esto también lo entendía Julio Argentino Roca, nuestro gran prócer, padre de la Argentina moderna, cuando afirmó que la ganadería y la agricultura son las dos grandes fuentes de la riqueza nacional. Y esto último es algo que, a todas luces, nunca logró comprender la política durante los últimos 100 años. En vez de pagarle con justicia al campo por lo que había hecho por el país, lo castigó con impuestos, con cepo, con cupos, con prohibiciones de exportar, con precios máximos. Convirtieron al sector más pujante del país en el pagador de última instancia de la Argentina. Cuando había crisis, subían las retenciones; cuando faltaban dólares, desdoblaban el tipo de cambio; cuando había inflación, ponían precios máximos sobre la producción. Se dedicaron a faenar, año tras año, a la gallina de los huevos de oro. Ese es el campo que fue. Ese es el campo exprimido, atado de manos, castigado por el pecado de ser el más productivo y tildado despectivamente, bajo la mentira de que el campo era ver crecer los yuyos. Esa oscura página la estamos dando vuelta para siempre».
Roca y Sarmiento eran comunistas
Roca es el creador del Estado Argentino Moderno, por lo que no se entiende que sea al mismo tiempo el héroe del topo que viene a destruirlo. Posiblemente Milei simpatice con algunos de los aspectos más oscuro de «el Zorro», con las crueldades y crímenes de la mal llamada «Conquista del Desierto». Roca tiene algunos puntos de contacto con el fundador de la Turquía moderna Mustafa Kemal Atatürk, protagonista del genocidio armenio.
Otro punto en el que se debe sentir identificado Milei, es que uno de los hermanos de Roca, de nombre Ataliva, fue famoso por las coimas que cobraba, lo que llevó a que Sarmiento acuñara el verbo «atalivar». Milei no tiene hermanos, pero si una hermana, Karina, que maneja su gobierno y que quedó involucrada en muchos peajes como los sobreprecios para la compra de productos a los discapacitados, lo que originó un nuevo verbo: «karinear». «La moral como política de Estado».
La ley 1420 de 1884 fue impulsada por Sarmiento y promulgada por Julio Argentino Roca.
¿Qué diría Milei ante las exigencias de esta ley? Dispuso que hubiera una escuela cada 1500 habitantes que reducía a 500 habitantes si se trataba de lugares campestres. Creó las «escuelas ambulantes» para llevar la enseñanza a lugares remotos. Impuso la no discriminación. Prohibió que el alumnado se diferenciara por condición social, nacionalidad, religión o color. Decidió «convertir cuarteles, guarniciones, buques de guerra, cárceles, fábricas u otros establecimientos» en escuelas para adultos. Decidió que la mujer debía tener la misma educación que el hombre y dio lugar a clase mixtas.
El periodista, escritor y político Rodolfo Terragno, en un artículo publicado en Clarín el domingo 17 de abril de 2016, agregó: «Obligó a que los padres inscribieran en la escuela a sus hijos de 6 a 14 años, no admitiendo la exención con motivo de la pobreza familiar, ya que hizo la enseñanza absolutamente gratuita. Fijó sanciones a los padres que no asegurasen la permanente asistencia de sus hijos a la escuela. Si un menor faltaba ‘más de dos días’ a la escuela, los padres tenían que pagar multas. El chico, a su vez, podía ser conducido a la escuela por la fuerza pública. Prohibió la enseñanza religiosa, que sólo se podía impartir fuera de las horas de clase, por los ministros autorizados de los diferentes cultos, a los niños de su respectiva comunión. Obligó a que en las escuelas se vacunara y revacunara en los correspondientes períodos. Forzó a los padres a gerenciar las escuelas desde cargos públicos irrenunciables y ad honorem. En cada distrito escolar debía establecer un Consejo Escolar, integrado por cinco padres elegidos por el Consejo Nacional de Educación, que fue creado por el mismo Roca. Los designados no tenían derecho a rechazar el nombramiento. Durante dos años desempeñarían un trabajo exigente sin recibir un peso. Tenían que reunirse, como mínimo, una vez a la semana; y no para intercambiar opiniones. La ley les imponía tareas precisas. Debían recaudar las rentas del distrito, procedentes de ‘multas y donaciones o subvenciones particulares’, y con ellas hacer cosas como ‘proporcionar vestido a los alumnos indigentes’, establecer ‘cursos nocturnos o dominicales para adultos’ y promover la fundación de bibliotecas populares”.
Valga una comparación: el diputado Alberto Tiburcio «Bertie» Benegas Lynch, nieto del «prócer» del liberalismo argentino, según Milei, Alberto Benegas Lynch, padre, ha sostenido en un reportaje en FM Millenium con Romina Manguel: “Muchas veces puede pasar en la estancia, y sobre todo en Argentina, que no te podés dar el lujo de mandar a tu hijo al colegio, porque lo necesitas en el taller junto al padre trabajando y no lo puede mandar a la universidad”
La Historia no lo absolverá
Fuerte con los débiles y genuflexo con los poderosos, utiliza la presidencia con dos objetivos: la destrucción total de la Argentina que diseñó el peronismo y el uso del cargo como trampolín que lo transforme en referente de la ultraderecha mundial.
Cuando se haga un inventario de las muertes que provocaron las políticas de Milei, es posible que la dictadura genocida quede empalidecida. La historia no lo absolverá. Muertes de ancianos que superan a las de la pandemia, suicidios récord, accidentes de tránsito en rutas destruidas porque los fondos destinados se utilizan para comprar voluntades en el Congreso, enfermedades prevenibles que aparecen por inexistencia de políticas sanitarias, enfermos oncológicos privados de sus medicamentos, muertos como los provocados por el fentanilo, y la lista sigue y es interminable. Si la dictadura establishment-militar mataba, Milei deja morir. Que el que promueve todo esto se considere el mejor gobierno de la historia, es para ser incorporado a la enciclopedia de las excentricidades y disparates.
Tal vez sea oportuna una frase de Albert Einstein: «Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo».
25 de agosto de 2026.

*Periodista.

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