

Hugo Presman establece algunos de los múltiples puntos de contactos entre dos procesos históricos, haciendo énfasis en un aspecto poco frecuentado que es transitar escenarios de irrealidad. Es importante señalar una diferencia fundamental: uno fue una dictadura criminal nacida de un golpe de estado y el otro surge por elecciones legítimas y en su desarrollo transita una democracia de baja intensidad.
Por Hugo Presman*
(para La Tecl@ Eñe)
Los impulsores del modelo primario-exportador, de dependencia colonial, tienen muchísimos puntos de contactos en sus políticas económicas, sociales, culturales y represivas, ya sea con gobiernos surgidos de golpes militares o por vía eleccionaria. Milei es la suma de los golpes de 1955,1966 y 1976; y en democracia, de los gobiernos de Menem y de Macri. Así en 1955 el contraalmirante Arturo Rial le espetaba a una delegación de dirigentes de la CGT que había concurrido a la Casa Rosada: “Sepan ustedes que la Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero». Sesenta años después, Mauricio Macri acaba de afirmar: “Los pobres de hoy viven igual o mejor que un rey de hace 100 años”. El almirante Isaac Francisco Rojas, vicepresidente de la Junta que accedió tras el golpe de 1955, quería bombardear la cañonera paraguaya en que se había refugiado Perón bajo el convencimiento de “Muerto el perro, se acabó la rabia”. El golpe de Onganía de 1966 se proponía permanecer 20 años en el poder, período durante el cual se consideraba que la biología terminaría con Perón. Mientras la dictadura genocida de 1976 quiso terminar con una generación, mayoritariamente obreros, asesinándolos clandestinamente, Milei cree posible que exterminando a la industria y terminando con la legislación laboral al fin se concretará que el peronismo deje de ser “el hecho maldito del país capitalista”; digo capitalista y no burgués como John William Cooke, por la poca propensión del poder económico a la inversión y su tendencia a la fuga de capitales.
Alfredo Martinez de Hoz, representante del poder económico que puso a Videla en la Presidencia de la Nación, aseguró que “Sólo en marzo de 1976, el índice de precios mayoristas había llegado al 54 por ciento, lo cual anualizado implica un nivel de 17.000 por ciento”. Cuarenta y siete años después Mileí repetía hasta el cansancio, plagiando, un hábito en que no reconoce vergonzosamente la propiedad intelectual: “La inflación del 54% en diciembre del 2023 implicaba 17. 000% anual”.
Si el Secretario de Comercio de la dictadura criminal establishment-militar Alejandro Estrada sostenía: “Da lo mismo producir acero que caramelos”, el Secretario de Comercio de Javier Milei, Pablo Lavigne afirmó: “Argentina no debería hacer cubiertas, no se puede fabricar cualquier cosa, ustedes habrán visto que casi no producimos bananas, esto es como las bananas”.
El golpe del 76 y también los gobiernos de Menem y Macri y ahora el de Milei, en forma harto acentuada, tuvieron y tienen una política anti-industrial, Martínez de Hoz fomentaban y fomentan la importación indiscriminada, bajo la premisa de “no tener política industrial es la mejor política industrial”. Eso mismo lo expresaron: Torcuato Di Tella, Canciller de Menem; y ahora Pablo Lavigne, Secretario de Comercio de Milei.
La mirada de clase está presente en todos los gobiernos neoliberales, confirmando la notable apreciación de Evita que “Cuando los ricos piensan en el pobre, tienen ideas pobres”
Francisco Paoltroni, Senador Nacional de la Libertad Avanza por la Pcia. del Chaco, afirmó: “Comer carne es como andar en una Ferrari; es un lujo».
Propiciada por Martínez de Hoz, en febrero de 1977 nació la ley 21526, que iba a “Establecer un adecuado marco para el desenvolvimiento de un sistema financiero apto, solvente y competitivo…que habrá de supervisar y controlar el sistema a través del Banco Central, velando por la estabilidad y protegiendo a los clientes”. La ley ha atravesado todos los gobiernos de distintos signos a lo largo de casi cincuenta años. A través de “la tablita de Martinez de Hoz” que proyectaba el valor del dólar al final de cada mes y tasas de interés elevadísimas, dio lugar a la bicicleta financiera de 1976 a diciembre de 1980. Si la cotización del dólar superaba lo programado, el Estado intervenía. Los capitales especulativos, conocidos como golondrinas, vendían los dólares, el producido en pesos lo colocaban a las tasas astronómicas de entonces y luego volvían al dólar con rentabilidades únicas en dólares a nivel planetario. La experiencia terminó con una devaluación del 10% en 1981, puntapié inicial de una larga serie de devaluaciones y de una deuda externa impagable.
La dictadura establishment-militar le incorporó de esta manera la valorización financiera a la economía primaria exportadora, con sus efectos demoledores.
Milei usó el mismo procedimiento de la tablita. Después de una devaluación del 118 %, al asumir en diciembre del 2023, inició una tablita con devaluaciones mensuales controladas del 2% mensual hasta el 1 de diciembre del 2024, donde la tasa de devaluación bajó al 1%mensual. A partir del 11 de abril del 2025 se dejó flotar el dólar entre bandas, donde el piso y el techo de la banda se ajusta mensualmente por el IPC. Todo esto es un fomento de la bicicleta financiera que ahora parece otra cosa porque se lo denomina en inglés como “carry trade”.
Todo el equipo económico de Milei son traders de GP Morgan. Es la exteriorización de la consolidación del modelo de valorización financiera nacido con la dictadura genocida.
Modifico apenas una acertada frase del escritor Juan José Becerra: “Porque estas pesadillas históricas son un producto de la historia, no de la pesadilla”.
LAS VÍSPERAS
El golpe criminal del 24 de marzo de 1976 se empezó a engendrar a la muerte de Perón en julio de 1974, lapso durante el cual se desató una feroz puja distributiva que en la memoria colectiva se conoce como “el Rodrigazo” del 4 de junio de 1975; la disparada de una inflación descontrolada, la incorporación de la indexación a la vida colectiva, el puntapié inicial del dólar como moneda de reserva, (1) y los muertos diarios perpetrados por las bandas paraestatales de la Triple A y de las organizaciones armadas. Difícilmente una sociedad pueda aceptar el desorden por períodos prolongados. En la Argentina se hablaba de la posibilidad de un Pinochetazo, el golpe criminal instigado por EE. UU que derrocó al gobierno de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973. En nuestro país se conocía perfectamente las matanzas y atrocidades cometidas en el Estadio Nacional. Se descreía de esa posibilidad porque la Argentina era la sociedad más culta de América Latina. Era un argumento débil, porque el nazismo se había desarrollado en Alemania, la sociedad más culta de Europa. Finalmente, el golpe establishment militar en la Argentina fue más feroz que el de Chile y aún mucho más devastador desde el punto de vista económico. Tal vez, a buena parte de la sociedad argentina le pasaba lo que sostenía el filósofo y sociólogo francés Raymond Aron sobre qué se conocía en Europa sobre los campos de concentración nazi: “Lo sabíamos, pero no lo creíamos, y porque no lo creíamos, no lo sabíamos”.
El triunfo de Javier Milei en octubre del 2023 es multicausal entre las que pueden mencionarse:
los fracasos de los dos últimos gobiernos de Mauricio Macri y Alberto Fernández; la decepción con la política de las franjas jóvenes ente 16 y 40 años; la inflación creciente que afectó mucho a generaciones que no habían vivido con la incertidumbre que provoca; el reclamo de volver a un orden alterado por los cortes de calles y rutas; sumado a la pandemia que acrecentó durante la cuarentena los rasgos individualistas y la visión del Estado, no como protector sino como carcelero que limitaba la libertad. En ese escenario, un outsider, con desequilibrios pronunciados que se exteriorizaban en raptos de furia y descontrol, con planteos exóticos de una escuela marginal como la Austríaca, lenguaje poblado de insultos y agravios, que se asumía de ultraderecha, llegó a representar lo que sentían franjas importantes de la población que atravesaban todas las clases sociales.
En Brasil, un presidente de ultraderecha gobernó a Brasil de enero del 2019 a enero del 2023. Un fenómeno similar se descreía que podía darse en la Argentina. Se usaban argumentos similares a los consignados en 1975. “Un Bolsonaro no podía darse en la Argentina”. La realidad demostró como en 1976, que sí era posible y en forma infinitamente potenciada.
El escritor norteamericano William Faulkner acertaba cuando escribió: “Porque el pasado no pasa nunca, ni siquiera es pasado; el pasado es solo una dimensión del presente”.
EL APOYO DE LOS DUEÑOS
Desde el exterior, EE. UU cumplió un papel fundamental en alentar los genocidios de Argentina y Chile con la participación activa de Henry Kissinger, Premio Nobel de la Paz 1973.
En la Argentina, los dueños económicos apoyaron con entusiasmo al golpe. Previamente, el 16 de febrero de 1976, la APEGE (Asamblea Permanente de Entidades Gremiales Empresarias) organizó una huelga general empresaria, la única de la historia argentina, que es considerada como el inicio de la cuenta regresiva del golpe de Estado que derrocó a la presidenta María Estela Martínez. La APEGE estaba integrada por el Consejo Empresario Argentino (CEA), la Sociedad Rural Argentina, la Unión Comercial Argentina, la Cámara Argentina de la Construcción, la Cámara Argentina de Comercio, la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires, Confederaciones Rurales Argentinas, la Cámara de Sociedades Anónimas, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario y la Copal (alimentación).
Posteriormente, dirigentes de estas entidades pasaron a ser funcionarios de la dictadura genocida. Decía el Presidente de la Sociedad Rural el 1° de agosto de 1976 en la inauguración de la muestra de aquel año: “Tampoco olvidamos que hace poco más de cuatro meses nuestro país se debatía en un desorden próximo al caos y estaba al borde de la catástrofe. Como salidos de una pesadilla recobramos, poco a poco, la visión de la realidad en medio de revelaciones sobre la anterior conducción que superan nuestra capacidad de asombro. Hoy, desde nuestra perspectiva, a consecuencia de haber asumido el gobierno las Fuerzas Armadas el 24 de marzo, encaramos el futuro de la Argentina, con renovada esperanza”.
El triunfo de Milei provocó euforia en los dueños de la Argentina y en el gobierno norteamericano. AEA( Asociación Empresaria Argentina), tras la reunión de fin de año con la Presidencia de Jaime Campos y como vicepresidentes Paolo Rocca, Héctor Magnetto, Sebastián Bagó y Alfredo Coto, emitió un comunicado titulado “Una oportunidad histórica”; escribieron: “Valoramos muy especialmente que el gobierno se disponga a tomar medidas que permitan el más pleno desarrollo del sector privado sometido a años de injerencias estatales indebidas, a controles de precios, a una elevadísima presión tributaria, a restricciones arbitrarias en materia de comercio exterior, y a amenazas como la Ley de Abastecimiento”. Uno de los firmantes del comunicado, Marcos Galperín de Mercado Libre y Mercado Pago, había twitteado después del discurso que acompañó al DNU 70/23: “Te mintieron durante ochenta años, ayer te dijeron la verdad en diez minutos”
En cada nuevo presunto comienzo, aparece Maquiavelo a quien Milei ha dado por muerto ideológicamente con su certera afirmación: “Hay dos grandes emociones en la política: el miedo y la esperanza”.
LA “IRREALIDAD” DE LA DICTADURA Y DE MILEI
Lo que identifica a ambos períodos es que nos sumergen en el territorio de la irrealidad, perpetrando un atentado contra la cordura y colocando a la población en las puertas del infierno o de un neuropsiquiátrico. Una frase de Jorge Luis Borges o por lo menos que se le atribuye, dice: “Lo propio del infierno, no son los tormentos sino su irrealidad”.
LA IRREALIDAD EN EL GENOCIDIO
La irrealidad de lo que iba trascendiendo que ocurría en los campos de concentración, por lo absurdo y monstruoso, la tornaba en increíble: seres humanos vivos y adormecidos eran arrojados desde los aviones al rio o al mar; embarazadas torturadas debían parir a sus hijos en los camastros de las salas de torturas; mujeres secuestradas eran sacadas del campo de concentración para ser violadas en un hotel o en el domicilio del torturador. Hasta casos que escapan a toda imaginación y entra en las zonas inimaginables, irreales, y por lo tanto difíciles de considerarlas verdaderas, aunque lo sean, es la de Silvia Labayru, secuestrada, desaparecida en la ESMA: “Al cabo del segundo o cuarta vez (que la había violado), (Alberto González) me dijo que me iba a llevar a su casa a tener sexo con él y su esposa. Me llevó abierta, o sea, viendo la dirección donde vivía, y nos recibió su bellísima mujer. Me llevaba con Vera (mi hija) porque le hacía la ilusión que Vera y su hija durmieran mientras me obligaban a tener sexo con la parejita…” Hay que ir muy lejos, incluso en la lógica represiva, para utilizar una secuestrada para satisfacer las fantasías sexuales del matrimonio. “Una noche sacaron un cajón que tenían debajo de la cama, lleno de objetos sexuales. Una caja de este porte. Con todo tipo de cosas que yo no sabía para qué eran…” (2).
Un hilo de Ariadna que une una época con otra. Alberto González, preso en Ezeiza, condecorado por Massera, con dos condenas a perpetua y una por delitos sexuales, es el mentor de la vicepresidenta Victoria Eugenia Villarruel y se sostiene que participó en los libros firmados por la defensora del terrorismo de estado y sus ejecutores como “Los llaman ¨jóvenes idealistas¨” y con Carlos Manfroni “Los otros muertos: las víctimas civiles del terrorismo guerrillero en los 70”
Sucedió en la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada), uno de los principales campos de concentración: “El 24 de diciembre 1977 a la noche, los presos del staff pudieron cenar en la Pecera con los del sótano. Los del mini staff ya no estaban porque se habían ido a pasar las fiestas con sus familias. En la mesa, frente a Graciela (Daleo) se había sentado Norma Arrostito: estaba flaca y tenía la mirada triste, pero trataba de corresponder a todas las sonrisas. Su presencia tenía algo de imponente: un símbolo de dignidad y resistencia en medio del desastre. Cuando dieron las doce, los presos se pararon y empezaron a brindar entrechocando sus vasitos de plástico. La situación era espantosamente irreal: un grupo de gente, que para el mundo exterior, estaba muerta, celebraba la Nochebuena; a treinta metros, sus compañeros en la Capucha seguían esperando el próximo traslado; en el sótano había prisioneros recién capturados que pronto pasarían a la mesa de tortura; ellos mismos no sabían si vivirían cuatro días más y sin embargo, ahí estaban, brindando como brindaban los compañeros de una oficina cualquiera, en esos días, allá afuera…….Unos minutos después llegaron los oficiales de guardia, los tenientes González Menotti y Astiz, y les dieron la mano uno por uno.
-Si no la hubiéramos traído acá, no nos hubiera conocido, ni a toda esta gente.
Lo dijo el teniente Astiz y Graciela no pudo contenerse:
–Hubiera preferido no conocerlos nunca. (3)
Ana María Massochi de Livieres, oficial montonera, secuestrada y desaparecida cuenta:
“Poco antes que me llevaran a vivir definitivamente a un departamento, me encontré con mi mamá en una plaza. La organizó Beto (militar que la secuestró, violó y luego facilitó su exilio custodiado). Ella vino desde Corrientes sólo para encontrarse conmigo y que yo pudiera abrazar a mi hijo de nuevo… Le susurré al oído que hiciera la denuncia que estaba desaparecida. Mi mamá me respondió con los ojos abiertos como dos huevos fritos: “Pero Ana ¡Si estás acá!¿Cómo vas a estar desparecida?” (4).
Dante Alighieri en “La divina Comedia” escribió al pasar por el Infierno: “Abandona la esperanza si entras aquí”. Esos fueron los campos de concentración donde: “Practicaron el colgamiento de seres humanos por las extremidades, dentro de los campos y también desde helicópteros. Hicieron atacar gente con perros entrenados. Quemaron personas con agua hirviendo, alambres al rojo, cigarros, y les practicaron cortaduras de todo tipo. También despellejaron personas, como Norberto Liwsky en la Brigada de Investigaciones de San Justo. En muchos campos, en particular de los que dependían de la Fuerza Aérea y la policía, los interrogatorios se valieron de todo tipo de abuso sexual. Desde violaciones múltiples a mujeres y hombres, hasta más de 20 veces consecutivas, así como vejámenes de todo tipo combinados con los métodos ya mencionados de torturas, como introducción en el ano y la vagina de objetos metálicos y la posterior de descargas eléctricas a través de los mismos. En estos lugares también era frecuente que a una prisionera le dieran a elegir entre la violación y la picana” (5).
LA IRREALIDAD EN EL GOBIERNO DE MILEI
Javier Milei es el primer presidente en el mundo que se autopercibe libertario. Es una mezcla de pensamientos medievales, mesianismo religioso, fundamentalismo económico de una escuela marginal como la austríaca, apoyado entusiastamente por el establishment nacional e internacional, de una insensibilidad extrema hacia los seres humanos. Sólo exterioriza emociones humanas hacia sus perros (a los que los considera hijos), hacia su hermana, y al Muro de los Lamentos. Sólo así puede llevar adelante un plan encarnado en la motosierra por el cual se le quita remedios a los enfermos oncológicos, se somete a vejámenes a los discapacitados, se hambrea y se apalea a los jubilados, se quita o se reduce los alimentos a los comedores, se asfixia presupuestariamente y se despide profesionales en salud pública cuyo mayor símbolo es el Hospital Garrahan. Sólo un canalla, un desalmado, puede ir contra los bebés y niños que padecen enfermedades oncológicas. A partir de ahí, la irrealidad lo cubre todo y avanza contra los científicos, las universidades públicas, el INVAP, el INTA, el INTI; lo perpetra con un endeudamiento astronómico, continuación del superlativo dejado por la dictadura y acrecentado por gobiernos como los de Menem y Macri; entrega los recursos naturales y genera una distribución muy regresiva del ingreso; destruye masivamente a la industria; practica una política exterior de genuflexión colonial, vergonzosa hacia EE.UU e Israel, renunciando en los hechos a los reclamos reales sobre las Islas Malvinas. Nos excluye voluntariamente de los BRICS+ (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) al que desde 2024 se han incorporado Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes Unidos), representando el 40% del PBI mundial. Todo ello con una propaganda y un discurso demenciales para ganar una guerra que denomina batalla cultural, cuyo objetivo es apoderarse del sentido común dominante.
Un presidente que considera que el Estado es el principal enemigo, que es una asociación ilícita, mucho peor que la mafia, que él es un topo que viene a destruirlo desde adentro. Que reivindica a Al Capone y sus referencias históricas son Margaret Thatcher y Ronald Reagan. Que considera legítimas las ventas de órganos; y que la mejor salud es aquella que cada argentino pueda pagarse. Que cada persona tiene la libertad de elegir morirse de hambre o que como presidente dijo que “Si la gente se va a morir de hambre, va a hacer algo para no morirse. No necesito intervenir. Alguien lo va a resolver”. Siendo Presidente, ante las catástrofes naturales en las provincias su intervención es: “Confío en que van a resolver esta situación con los recursos existentes”. Siendo diputado votó en contra del proyecto de ley para ampliar el Programa de Cardiopatías Congénitas en bebés que buscaba mejorar la detección y el tratamiento de una afección cardíaca en recién nacidos que se convirtió en la principal causa de muerte en menores de un año. Cuando se le preguntó por qué votó en contra, impasible contestó: “Implica más presencia del Estado interfiriendo en la vida de los individuos e implica más gastos. Eso no funciona así”. Es el mismo que dijo en Davos 2025: “Cuando digo abusos no es un eufemismo, porque en sus versiones más extremas, la ideología de género constituye lisa y llanamente abuso infantil. Son pedófilos…” Fijación con la que ejemplifica a todo lo que detesta: “El Estado es un pedófilo en el jardín de infantes con los niños encadenados y bañados en vaselina.”.
Que considera héroes a los evasores, y cobardes a los buenos contribuyentes; que son héroes los 87 diputados que votaron en contra de un aumento a los jubilados y a los que agasajó con un asado en Olivos; que considera una aberración a la justicia social y que afirma que donde hay una necesidad no hay un derecho sino a lo sumo si es posible un negocio para el mercado.
Convivir con este catálogo ejemplificativo de absurdos, muestra pequeñísima de muchos otros, crea un clima de irrealidad donde toda estupidez puede ser dicha como una verdad irrefutable. Un descenso al infierno, una pesadilla en el territorio de la irrealidad.
El presidente Javier Milei derrama violencia con un lenguaje poblado de amenazas y descalificaciones, una invocación permanente al odio y al bullying, atravesado de referencias escatológicas. Una mezcla explosiva de surrealismo y realismo mágico en modo superlativamente chabacano. El discurso presidencial tan rico en insultos, descalificaciones, imágenes sexuales y obsesión por el culo, tiene una estrechez pavorosa. Nunca aparecerá entre sus preocupaciones el trabajo, las jubilaciones, la producción; desecha las obras públicas, y descarta la educación y la salud públicas, la ciencia y la cultura. Quien no comparte sus extravagancias, sus dislates, sus insuperables disparates, caerá bajo el diccionario de insultos que el presidente arroja por su incapacidad para debatir (falacia ad hominem), que aviesamente atribuye a sus interlocutores : “kuka”, “zurdo” “ensobrado” “casta”, “mentiroso”, “econochanta”, “violento” “siniestro”. “basura”, “woke”, “mandril”, “impresentable”, “rata”, “esbirro”, “puta”, “repugnante”, “mierda”, “pautero”, “pedazo de mogólico”, “zurdo de mierda”, “hijos de puta”, “extorsionador”, “liliputiense”, “siniestro”, “estúpido” “excremento”, “repugnante”, “cucarachas”, “delincuentes”, “degenerados fiscales” … Su discurso es tan claro como elemental: “Nosotros somos escépticos del consenso, somos escépticos del diálogo… La izquierda prefiere reinar en el Infierno que servir en el Cielo. Y si tienen que transformar el Cielo en el infierno, para mantenerse en el poder, lo van a hacer. La única forma de combatir el mal organizado es con el bien organizado. No hay que ceder contra el mal, contra el socialismo. Hay que combatirlo, sacarlo a patadas en el culo”.
El desborde por el lado del odio tiene un largo recorrido. Desde “Zurdos hijos de puta ¡tiemblen!. Los vamos a ir a buscar hasta el último rincón del planeta”, su ex Ministro del Interior, Guillermo Francos, un conspicuo integrante de la casta política, encargado de desactivar los exabruptos presidenciales interpretó que se “los buscaría para dialogar!!”.
Otro de sus hits es “No odiamos lo suficiente a los periodistas” que descarnadamente significa “No odiamos lo suficiente”. Otra de sus expresiones desalmadas fue: “Muerte al socialismo”
Es difícil no entrar en la irrealidad si se acumulan las frases presidenciales como lo hace Juan Luis González en su segundo libro sobre Milei con el título “Las fuerzas del cielo”: “Es el mayor ajuste de la historia de la humanidad. Soy el máximo exponente y defensor de la libertad en el mundo. Me hicieron la campaña negativa más grande de la historia de la humanidad. Hicimos la campaña más austera de la historia de la humanidad. Heredamos la peor crisis de la historia. El 85% de los medios mienten todo el tiempo. Los empresarios más importantes del mundo se quieren reunir conmigo. Soy el presidente más popular del mundo. Somos modelo mundial y el mundo no puede entender lo que hicimos. Nadie puede entender lo que hemos logrado. Nadie puede comprender lo que hicimos en la política social para que no estalle. Hicimos la mayor reforma del Estado de la historia. Los periodistas están sorprendidos por las cosas maravillosas que se dicen de mí en el mundo. Si esto sale bien, somos candidatos al Premio Nobel de Economía. Caputo es el mejor Ministro de Economía del mundo y su equipo es el mejor equipo económico de la historia. Es el programa de estabilización más exitoso de la historia, el mejor. Es inédito en la historia lo que hicimos, único en la historia de la democracia moderna. Es el mejor momento del país de los últimos cien años, la transformación más grande de toda su historia. Argentina va a convertirse en el caso más brillante en la historia de la humanidad. Por eso no tengo ningún pudor en decir que este es el mejor gobierno de la historia.” Le faltó afirmar que es “el presidente más modesto de la historia”.
Sus colaboradores son en general terraplanistas, antivacunas, contrarios al calentamiento global, algunos contrarios al divorcio, con propuestas tan insostenibles como la privatización de los océanos o que la educación primaria y secundaria no sea obligatoria (Benegas Lynch) o que los médicos del Garrahan sabían que ganarían poco cuando estudiaron y que si quieren ganar más se dediquen a otra cosa (diputada Lilia Lemoine) mientras reivindica a Joseph McCarthy o Diego Spagnuolo, el ex director de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que fue abogado personal del Presidente, imputado por el cobro de coimas que se elevaban hacia la cúpula, calificó a los discapacitados como idiota, retardado, imbécil y que les dijo a la madre y a su hijo autista: “Su discapacidad no es un problema del Estado sino de la familia”.
El mentor argentino de Milei es Agustín Laje, autor “La batalla cultural”, “Generación idiota”, “El libro negro de la nueva izquierda: ideología de género o subversión cultural”, (en coautoría con Nicolás Márquez, biógrafo de Milei) “Los mitos setentistas”, denostador empedernido de las políticas de Derechos Humanos, antifeminista recalcitrante, reivindicador del Terrorismo de Estado, cruzado contra la agenda del wokismo “para recuperar la cultura de la libertad”. Violento, es capaz de afirmar: “Una bala de goma que reprima a los zurdos es un motivo de regocijo para muchos”; “No contrataría a una persona de izquierda en una empresa” ni tendría una pareja con dicha orientación política. “Puedo tomar la decisión individual de no convivir con zurdos, es una decisión individual que no me podés prohibir. Yo estoy completamente facultado para tomar la decisión de no tener empleados zurdos, de no aceptar tener un patrón zurdo, de no tener una pareja zurda, de no tener amigos zurdos y así es como he vivido y créeme que soy muy feliz”; “Encuentro que las ideologías de izquierda han sido siempre, en todo momento y lugar, violentas. … Quienes adhieren a las políticas de izquierda “no son adversarios, son enemigos ….Una persona que se mete en tu casa para expropiarte no es un adversario simplemente, es una persona que violenta los derechos de propiedad. Cada gobierno que aumenta impuestos se mete con lo que uno produce y equivale, e incluso es peor, que un ladrón que se mete en tu casa”.
El máximo referente de Milei a nivel internacional es Murray Rothbard, nombre que dio a uno de sus perros, planteó que los padres no deberían tener la obligación legal de alimentar, vestir y educar a sus hijos y que podrían incluso, dejarlos morir. Rothbard, de origen judío, reivindicó el trabajo de Harry Elmer Barnes, historiador estadounidense negacionista del holocausto. Adhirió además a las propuestas ideológicas de David Duke, ex Gran Mago del Ku Klux Klan (6)
Para completar aspectos de su biografía fue admirador de Joseph McCarthy.
En cuanto al misticismo de Milei nada más ilustrativo que la anécdota de un empresario amigo del Presidente que concreta una reunión de colegas, dueños de las empresas más poderosas, días antes de su asunción para conocer los proyectos. A cada pregunta Milei contestaba: “Está bien eso, está bueno, pero hay que hablarlo con el Jefe”; “De eso se encarga el Jefe”; “Ese es un tema del Jefe”. Los empresarios dueños de grandes compañías se retiraron confundidos. El empresario que organizó la reunión, al finalizar la misma le sugirió que ahora era Presidente y no podía derivar todas las respuestas.
“El hombre que en pocos días asumiría la jefatura formal del país, lo miró a los ojos y le respondió muy serio que el problema no lo tenía él, sino ellos”.
-Son ustedes los que no entienden. Ella (su hermana Karina) es Moisés.”.
“Karina fue el primer ser humano, tal vez el único en tratarlo con verdadero cariño. Para un niño golpeado por el padre, dejado de lado por la madre, humillado por sus compañeros de colegio, y rechazado por las mujeres en sus intentos de conquista, Karina representó el único recoveco de amor y contención que conoció durante décadas” (7)
Todo ello conforma una realidad que parece surgida de la literatura fantástica. No parece creíble. Es la irrealidad en que se vive donde la verdad es un cadáver y la mentira es un narcótico.
EL HILO DE ARIADNA QUE UNE A LA DICTADURA CON MILEI
He tratado de establecer algunos de los múltiples puntos de contactos entre dos procesos históricos, haciendo énfasis en un aspecto poco frecuentado que es transitar escenarios de irrealidad. Es importante señalar una diferencia fundamental: uno fue una dictadura criminal nacida de un golpe de estado y el otro surge por elecciones legítimas y en su desarrollo transita una democracia de baja intensidad.
La lógica de su pensamiento lleva a Milei, posiblemente, en forma progresiva, a desembocar en un indulto para los genocidas, en una reivindicación de la dictadura a partir de un negacionismo del terrorismo de estado y una discusión inconducente que libró desde el debate presidencial que es poner en duda el número de desparecidos.
Coinciden en sus objetivos: terminar con el modelo de sustitución de importaciones y destruir todo vestigio del Estado de Bienestar, utilizando en muchos casos medios parecidos. Para efectivizar sus objetivos llegan a los niveles máximos de la escala Richter de la crueldad. Por circunstancias históricas diferentes, la dictadura acudió a la planificación de los asesinatos en masa, en matar, mientras Milei acude a dejar morir.
Posiblemente cuando pase esta oscuridad medieval, sean ciertas las palabras del músico Iván Noble: “Qué difícil será dentro de algunos años, aceptar que estas criaturas fueron verosímiles”.
Referencias:
1-Libro “Estoy verde” de Alejandro Bercovich y Alejandro Rebossio
“Dos doctores en Sociología que investigan para el Conicet…Alejandro Gaggero y Pablo Nemiña se tomaron el trabajo de revisar todos los avisos clasificados del diario La Nación desde inicio de los setenta y encontraron el primero de un inmueble que se publicó para la venta en dólares. Ese anuncio apareció el 16 de julio de 1977. Ofrecía unos chalets en San Isidro y en Acasusso que comercializaba la inmobiliaria Beccar Varela” Página 49
2-Libro “La Llamada” de Leila Guerriero página 170
3-Libro “La voluntad” Tomo III de Eduardo Anguita y Martín Caparrós Página 392
4-Libro “Desaparecida dos veces” de Teresa Donato Página 214
5-Libro “Poder y desaparición. Los campos de concentración en Argentina” de Pilar Calveiro Página 65
6-“Quien es Murray Rothbard, el Gurú de Milei” de Miriam Lewin y Horacio Lutzky en Revista Anfibia
7-Libro “Las Fuerzas del Cielo” de Juan Luis González
*Periodista.

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