Entrevista a Eugenio Raúl Zaffaroni Bolivia: Golpe de Estado al presidente indio – Por Conrado Yasenza

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Entrevista a Eugenio Raúl Zaffaroni Bolivia: Golpe de Estado al presidente indio – Por Conrado Yasenza

Bolivia: Golpe de Estado al presidente indio.

En esta entrevista realizada para La Tecl@ Eñe a Eugenio Raúl Zaffaroni, el actual miembro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos reflexiona sobre el golpe de Estado en Bolivia y sus consecuencias para la región, las implicancias de las declaraciones del Secretario de la OEA, Luis Almagro, y el rol fundamental de México y Alberto Fernández, para salvaguardar la vida del presidente Evo Morales.

Por Conrado Yasenza

(para La Tecl@ Eñe)

 

Conrado Yasenza: ¿Qué es jurídicamente lo que ha sucedido en Bolivia?

Raúl Zaffaroni: Claramente se trata de un golpe de Estado con el propósito de anular una elección ganada por el MAS. Nadie dudaba del triunfo, había dudas sobre la diferencia, es decir, si debía o no realizarse un balotaje, pero no sobre el triunfo. Nosotros tenemos casos bastante similares en nuestra accidentada vida política. Con el golpe de Estado del 6 de setiembre de 1930 se estableció el gobierno “de facto” de Uriburu, pretendidamente legitimado por la Corte Suprema que resucitó la “doctrina de facto” enunciada para Mitre por los jueces nombrados por él mismo. Uriburu, que fue uno de los dictadores más ridículos de nuestra tiste historia, llamó a elecciones en la provincia de Buenos Aires, que el 5 de abril de 1931 ganó la fórmula radical Pueyrredón-Guido y que inmediatamente anuló, proscribiendo a la U.C.R. Más analogía aún presenta el golpe de Estado contra Frondizi del 29 de marzo de 1962, en que detuvieron al Presidente y lo llevaron preso a la isla Martín García, que desde entonces la llaman popularmente YPF, porque allí tuvieron presos a Yrigoyen, Perón y Frondizi. Para evitar que el general golpista Poggi asuma la presidencia, lo hicieron jurar ante la Corte a José María Guido, que era presidente provisional del Senado y que al día siguiente, con su firma, disolvió el Congreso Nacional y anuló las elecciones en que había ganado el justicialismo. Durante ese gobierno “de facto” que tenía a Guido como fantoche de los militares, se produjo el enfrentamiento entre golpistas “azules” y “colorados”, del que resultó la  hegemonía de Onganía en las Fuerzas Armadas, quien le dio el golpe a Illia en 1966. Pero por lo menos Guido, como títere de los golpistas, estaba en la línea de sucesión presidencial, la señora que ahora dicen que preside Bolivia no lo estaba, pues es la senadora de un partido que tiene el 4% de los votos. Ningún argentino, sólo con pensar en nuestra historia, puede dudar que lo de Bolivia es un clarísimo golpe de Estado.   

 

– CY: ¿Qué consecuencias puede tener para la región?

RZ: Se trata de un claro riesgo de regresión política para toda la región. Conocimos las destituciones, los juicios políticos acelerados, pero mantenían formas republicanas, pero un golpe de Estado al viejo estilo es, sin duda, un enorme riesgo de regresión. Después de esto no hay garantía para ninguna de nuestras democracias.

 

“Claramente se trata de un golpe de Estado con el propósito de anular una elección ganada por el MAS… Ningún argentino, sólo con pensar en nuestra historia, puede dudar que lo de Bolivia es un clarísimo golpe de Estado. Se trata de un claro riesgo de regresión política para toda la región. Después de esto no hay garantía para ninguna de nuestras democracias.”

 

– CY: ¿Qué opina de la actitud del gobierno argentino?

RZ: El actual régimen argentino corona su gestión con el desprecio por la democracia, la soberanía, es decir, que no me extraña lo que hace respecto de Bolivia, diría que no podía esperar otra cosa de quienes no dudaron de hacerle el juego colonialista al poder financiero transnacional, hipotecando a la Nación a lo largo de cuatro penosos años, para enriquecerse a veces con maniobras escandalosas, como la de un presidente del Banco Central que hacía subir y bajar el dólar por días. Han despilfarrado en la grosera “bicileta financiera” cientos de miles de millones de dólares. Se han burlado de nuestras tradiciones incluso internacionales, de nuestro respeto de siempre al derecho de asilo, materia en la que hemos sido generosos, sin mirar color político y, especialmente en una situación de violencia, cuando no sólo peligra la libertad sino también la vida. Nos hemos olvidado también de la generosidad de otros países hacia nuestros propios compatriotas, en momentos aciagos, lo que nos obligaba a la reciprocidad. La actitud de nuestras autoridades y en especial de nuestra cancillería es una vergüenza para todos los argentinos, por la que debemos pedir disculpas al pueblo boliviano y a todos los demás de nuestra región.

 

– CY: ¿Cómo explica la actitud y las declaraciones de Luis Almagro?

RZ: En verdad, nunca tuve una buena impresión de este señor, pero ahora estoy directamente asombrado. Nunca pensé que fuese alguien tan torpe como diplomático, que fuese capaz de tamaña mala praxis diplomática, jamás me pasó por la imaginación que un Secretario de la OEA diga las cosas que dice, que cada vez que hay un conflicto serio, con violencia y muertos, este señor en lugar de procurar mediar, calmar las cosas, asentar el prestigio de la institución con un mínimo de imparcialidad, es decir, salvar vidas humanas, vaya presuroso a echar nafta al fuego, incluso sin que nadie lo llame. Eso, en el mejor de los casos, es la mayor muestra de impericia diplomática que se pueda imaginar.

 

CY: ¿Lo hace por servilismo a Trump?

– RZ: Son dos conductas muy diferentes. La motivación de Almagro la ignoro y tampoco es lo más importante, pero lo cierto es que revela torpeza, mala praxis. No opino lo mismo sobre Trump, porque es el presidente de los Estados Unidos y hace su discurso político, juega su rol político, interno e internacional, y guste o no, no se le puede objetar impericia, porque es innegable que lo hace bastante bien desde la perspectiva de sus intereses. Pero el Secretario de la OEA es un diplomático, tiene a su cargo una delicada función internacional, está al frente de un organismo regional, continental. La OEA es una organización respetable, con sus luces y sombras, como todo lo humano perfectible, pero respetable. Ninguna de sus anteriores cabezas hizo cosas análogas. ¿Quién en el futuro confiará en la OEA después de estos errores garrafales? ¿Cómo es posible que diga que Evo Morales fue quien dio el golpe por presentarse a la elección? No sé si se podrá recuperar la OEA del deterioro que a su imagen le está provocando su gestión. Está destruyendo el prestigio de una más que secular política internacional continental que, con sus altos y bajos, en el fondo siempre fue tendencialmente democrática, y que oportunamente abrió espacio para el sistema interamericano de Derechos Humanos. Todo eso lo está arruinando la mala praxis de Almagro.  Si se me permite la expresión, diría que su mala praxis diplomática lo está convirtiendo en el sepulturero de la OEA. Lo más racional que podrían hacer los gobiernos de la región, incluyendo a Trump -que insisto, no tiene nada de torpe-, es reemplazarlo en cuanto termine su mandato, porque de lo contrario, su impericia diplomática acabará con la OEA. Ni a Trump ni a nadie le sirve un instrumento destrozado.

 

“… jamás me pasó por la imaginación que un Secretario de la OEA diga las cosas que dice, que cada vez que hay un conflicto serio, con violencia y muertos, este señor en lugar de procurar mediar, calmar las cosas, asentar el prestigio de la institución con un mínimo de imparcialidad, es decir, salvar vidas humanas, vaya presuroso a echar nafta al fuego, incluso sin que nadie lo llame.”

 

 – CY: ¿Cree que el asilo en México y las gestiones de Alberto Fernández para lograrlo, le salvaron la vida a Evo Morales?

RZ: No tengo duda al respecto, lo querían muerto, como a Gualberto Villarroel en 1946. Villarroel era un presidente reformista a quien la oligarquía boliviana no perdonó y terminó colgado por una turba en una farola. Su familia fue acogida en la Argentina por Perón. No olvidemos que revisando la historia de Bolivia, fueron pocos los presidentes que murieron en la cama. Seguro que México, el grupo de Puebla y las gestiones de Alberto Fernández –que no fueron menores- le salvaron la vida a Evo, puede decirse que fue un esfuerzo regional y Alberto nos salvó la dignidad a los argentinos. Frente a eso, no podemos obviar la conducta indigna –por no decir criminal- de los países que negaron el paso de la aeronave por su espacio aéreo o que no dieron lugar al aterrizaje y reabastecimiento. Penosa actitud, por cierto, espero que si alguno de sus autores se hallase un día en la misma situación de emergencia, no haya nadie que le niegue el tránsito para salvar su vida. ¡Pensar que estos avanzan con la Biblia en la mano! No sé mucho de teología. ¿Será harejía o sacrilegio usar la Biblia para estas cosas?

Buenos Aires, 19 de noviembre de 2019

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