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No son lo Mismo – Por Osvaldo Fernández Santos

No es lo mismo la conjunción de neoliberalismo y fascismo que el oficialismo actual. Tampoco son lo mismo Alberto Fernández y Horacio Rosatti, y no es lo mismo que el país sea gobernado por uno u el otro; parece que el presidente está tomando conciencia de la diferencia.

Por Osvaldo Fernández Santos*

(para La [email protected] Eñe)

Maradona, Messi y Mbappé no son lo mismo, obvio, o no tan obvio para la lógica del Movimiento al Socialismo (MAS) de la década de 1980, del que sobre todo recuerdo las famosas equivalencias: Ubaldini es igual que Triaca, Alfonsín es igual que Menem,…. Retomo, el Diego y Lionel son argentos y los dos mejores jugadores de la historia del fútbol mundial, Pelé arrima y podemos decir los tres mejores. Kylian es un jugador extraordinario, proyecto serio de acercarse a los mejores, veremos que depara el porvenir. Sin embargo, la principal diferencia no estriba en lo futbolístico, sino, en que los argentinos defienden sus orígenes contra bobos y Los que la Tienen Adentro (vos también, Pasman), mientras que el francés abraza el discurso y los modos del conquistador.

Perón, Evita, Néstor y Cristina no son lo mismo, obvio… resisto la tentación de citar al MAS de los 80 al inicio de cada párrafo, el recurso coartado es inspirado (copiado) del libro El Futbol a Sol y Sombra de Eduardo Galeano, donde, al contextualizar cada mundial de fútbol desde el del ´62 en adelante, escribe: “Fuentes bien informadas de Miami anunciaban la inminente caída de Fidel Castro, que iba a desplomarse en cuestión de horas”. Las dos parejas y cada uno de sus integrantes son y fueron los más odiados por los poderes fácticos y las clases dominantes, y los más amados por el Pueblo en general y los Trabajadores en particular. Navidad mediante, un párrafo del saludo de Evita en el año 1951, exime brindar mayores detalles sobre las diferencias: “… No puede haber amor donde hay explotadores y explotados. No puede haber amor donde hay oligarquías dominantes llenas de privilegios y pueblos desposeídos y miserables. Porque nunca los explotadores pudieron ser ni sentirse hermanos de sus explotados y ninguna oligarquía pudo darse con ningún pueblo el abrazo sincero de la fraternidad”.

Macri, Massa y Alberto no son lo mismo, obvio. ¡Qué difícil es vencer la tentación del MAS de los 80! No es lo mismo Macri contrayendo con el FMI la mayor deuda en la historia del país y del mundo incumpliendo las leyes argentinas y los estatutos del Fondo y encima fugándola, que Alberto Fernández (candidato) denunciándola por ilegal y prometiendo investigarla, que Alberto (presidente) pagando la deuda y legitimándola. Macri y Massa son queridos, muy queridos por la embajada (para los jóvenes, cuando hablamos de la embajada es la de EE.UU.) Macri gozó beneficiando a la (su) clase dominante a costa de lxs trabajadores, Massa lo instrumenta con pragmatismo y Alberto lo hace con resignación. Podría pensarse que Macri goza donde Alberto sufre y Massa calcula. En el plano internacional Macri suscribe las relaciones carnales de su admirado Menem, Massa también pero insinúa el uso de preservativos y Alberto se permite la poligamia, muchas veces guiado por el corazón. ¿Exceso de metáforas y condensación? Sí, pero valen.

No es lo mismo Macri nombrando dos jueces por decreto en la Corte Suprema, armando una mesa judicial, desplazando a la procuradora de la Nación apretándola con encarcelar a sus hijas, nombrando un eterno procurador interino, traspasando ilegalmente jueces provinciales al fuero federal, nombrando jueces títeres en todas las salas estratégicas para garantizarse impunidad y perseguir oponentes/enemigos; que Alberto esperando que el poder judicial se auto-depure. Tampoco es lo mismo Macri promoviendo una organización mafiosa de espías que Alberto desinfectando la AFI.

Cristina y Milagro no son lo mismo, pero: ¡cuánto odio oligarca! las hermana. Claro las dos son mujeres, inteligentes, intransigentes y sobre todo construyeron poder popular y disputan/aron con el poder real, es más le ganaron algunas partidas. La venganza del sistema es implacable con ellas, pero una tiene más espalda, la otra además es negra, india y pobre. A Cristina la quieren encarcelar, proscribir e intentaron asesinarla; a Milagro hace 7 años la tienen ilegalmente privada de su libertad.

Macri, Larreta, Bullrich, Milei, Espert…  bueno, el MAS de los 80 a veces acertaba, son la conjunción del neoliberalismo y el fascismo. Mismo material, mismo olor.   

Los beneficios son beneficios, obvio, pero no es lo mismo subsidiar a sojeros con el dólar o con préstamos en pesos con tasas reducidas, que asistir con planes y programas sociales a quienes apenas subsisten en la miseria, sino planificada por lo menos consecuencia de la concentración económica (que no es lo mismo, pero es igual).

Claramente no es lo mismo el terrorismo de Estado en dictadura que la participación de parte del Estado democrático en el terrorismo. Explico, que no oscurece. El terror ante la falta de reglas, de una legalidad que garantice y organice la vida, es el mismo. La diferencia reside en los métodos y el alcance, no es lo mismo la tortura sin límite de tiempo en un centro clandestino de detención (Rodolfo Walsh evocado por segunda vez) que un encarcelamiento arbitrario con pantomima legal en la provincia de Jujuy. No es lo mismo un grupo de tareas militar o policial persiguiendo, secuestrando, desapareciendo y torturando a una persona que un grupo de medios, trolls, fiscales, espías, jueces, la corte suprema persiguiendo, difamando, utilizando las leyes para la injusticia (el último grado de la perversidad según Voltaire) contra una persona y por antonomasia contra Cristina.

Ni la impunidad es la misma. No es lo mismo borrar el contenido del celular del sicario contratado para asesinar a la Vicepresidenta como muestra de poder, que la embriaguez de impunidad que lleva a dejar las huellas dactilares en delitos como los de Lago Escondido o el de la conexión entre D´Alessandro (Pepín II) y el secretario del presidente de la corte suprema de justicia.

Alberto y Rosatti son dos presidentes. El primero de la República y fue votado por 12.946.037 personas, el segundo de la corte suprema de justicia y fue votado por una persona y por sí mismo. No es lo mismo que el país sea gobernado por uno u el otro, parece que Alberto está tomando conciencia de la diferencia.

Buenos Aires, 6 de enero de 2023.

*Psicólogo-Psicoanalista.

1 Comment

  1. Julio Enrique Marx dice:

    «… parece que Alberto está tomando conciencia de la diferencia.»
    Puede que sí, digaaaamos …

    Pero es muy poco, lastimosamente poco.
    Y como si no alcanzara con eso, es muy pero muy tarde.

    Al Dr. Fernández jamás le tuve confianza alguna y si lo voté, fue porque lo propuso la Dra. Fernández para el cargo.

    ¿Porqué jamás nunca le tuve confianza al Dr. Fernández?
    Porque a pesar de mis años, la memoria aún me funciona bastante bien.

    JHM