Neoliberalismo y Posfacismo – Por Jorge Alemán

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Neoliberalismo y Posfacismo – Por Jorge Alemán

En la medida en que el neoliberalismo no encuentra un principio de gobernabilidad, asistiremos a crisis de representación política sin precedentes.

Por Jorge Alemán*

(para La Tecl@ Eñe)

 

Dos cuestiones a tener en cuenta (conversando con Ricardo Forster) 

1) Las oligarquías financieras mundiales, sin rostro y sin marco nacional, no necesitan “ceder un poco para no perder todo”, dado que nada se les opone, quieren más y más, sin límites. El pacto entre capitalismo y democracia, que funcionó después de la segunda guerra mundial, está roto. Ya nada, como lo creyó el mito ilustrado es irreversible, cualquier cosa puede suceder, no existen ya barreras éticas y políticas sólidas.

2) En la medida en que el neoliberalismo no encuentra, a diferencia del liberalismo clásico, un principio de gobernabilidad, asistiremos a crisis de representación política sin precedentes. Las distintas variantes de la extrema derecha que surgen en el mundo implican, en primer lugar, más allá de los acentos xenófobos y racistas, una demanda de Orden. Se exige la aparición de un Amo, que al igual que en las películas malas de los ‘80 de cuño fascistoide, haga” justicia “fuera de la ley” y contra los “indeseables”. Ese fascismo hollywoodense anunció el guigñol neofascista de Trump. EL Capitalismo actual, que necesita de un ajuste tras otro para su proceso de acumulación sin límite, probará con distintos tipos de Amos. Lo que tienen en común, más allá de sus variantes nacionales, es que a diferencia de los movimientos nacionales y populares hacen emerger la pulsión de muerte y su pasión de matar al desnudo, sin sublimarlas en liturgias o en cultura popular. Urge un debate en toda la izquierda mundial sobre cómo elementos aparentemente “extrapolíticos” determinan un nuevo modo de la política mundial. No es la pureza étnica, aunque Bolsonaro la ponga en juego, lo que lo lleva al lugar que ocupa. Es el odio y anhelo de que se aplaste a los odiados, incluso con el perjuicio directo del que alienta este desastre ético. 

 

Madrid, 10 de octubre de 2018

*Psicoanalista, escritor y poeta

1 Comment

  1. Ana celia Nemaric dice:

    Acertado. Comparto la lectura de Aleman del proceso nefasto q estamos viviendo y me pregunto ¿tanto poder tiene la imagen y los medios para obnubilar de tal manera?
    Goebbels tiene una vigencia impensable. En su época se podia entender en una Alemania degradada pero, en Argentina y Brasil q tuvieron con los K y con Lula un progreso notable es x lo menos paradojico.

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