Entregate Mauricio: Tenés la manzana rodeada – Por Carlos Caramello

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Entregate Mauricio: Tenés la manzana rodeada – Por Carlos Caramello

Carlos Caramello analiza el devenir político de Mauricio Macri, quien hoy, sostiene Caramello, está “por las suyas” y sólo queda saber cuánto poder “político” acumuló. Mientras tanto, los dueños de la Argentina pergeñan una nueva estrategia que los ingrese nuevamente por Balcarce 50 en 2023. Esta vez, imaginan, sin errores ni perjuicios, porque el candidato tiene – por ahora – rostro de mujer.

Por Carlos Caramello*

(para La [email protected] Eñe)

 

“La afrenta que se hace a un hombre debe ser tal

que no haya ocasión de temer su venganza”

Nicolás Maquiavelo

 

Fue.

 

  • No por haber gobernado de manera desastrosa.
  • No por endeudar al país en más de 150.000 millones de dólares.
  • No por intentar meter a dos jueces en la Corte Suprema con un Decreto de Necesidad y Urgencia.
  • No por armar y financiar un sistema de espionaje y extorsión que involucra a jueces, servicios de inteligencia, periodistas y dirigentes políticos.
  • No por proveer de armas y municiones a un hato de golpistas que derrocaron a Evo Morales, presidente constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia.
  • No por mentir en campaña y seguir mintiendo durante todo su gobierno.
  • No por llevar la inflación a uno de sus más altos índices históricos.
  • No por duplicar la pobreza y la indigencia en la Argentina.
  • No por dejar a cientos de miles de hombres y mujeres sin trabajo, por aumentar la cantidad de personas en situación de calle, por estafar, por engañar, por traicionar, por amenazar… y tantas, tantas cosas horribles más.

 

Por nada de eso es que fue. Pero fue.

Por eso “la Hechicera” (a la que desde su machirulismo a ultranza seguramente convertirá en “la Bruja”) le colgó la galleta o, mejor dicho, la cookie au chocolat… porque está en Suiza, ¿viste?

Por eso Marianito volvió a mandarlo con pito y cadena (nada más calabrés en ultimátum que la traición de un hermano); confirmando lo que había negado que había confirmado.

Por eso Lilita, la mayor de las publicanas posmodernas (si hay alguien que paga para luego salir a recaudar es Carrió) lo dejó de a pie y se pasó a la pandilla de Rodríguez Larreta.

Fue… c’est fini, chega, finito, it´s the end, my friend. Le bajaron el pulgar. Le picaron el boleto. Le sacaron hasta el banquito, Bonavena dixit.

Los imperators del circo romano en el que se movía, -los mismos que lo habían elevado al cargo de Presidente de la nación-, comprendieron que, una vez más, se habían equivocado en su estrategia para manejar el gobierno del país. Sólo que, en este caso, lo pagaron caro.

Los y las que alguna vez creyeron que debían poner un gerente con alguna cualidad política y, entonces, llevaron a Fernando De la Rúa a manejar la calesita (que chocó en menos de dos años) esta vez pensaron que era imprescindible poner a uno de ellos. Y el elegido fue Mauricio.

Venía preparándose desde los ´90s, bajo el impulso de Carlos Menen (que llegó a pedirle a algunos de sus ministros más talentosos que lo couchearan en interminables fines de semana en Punta del Este).Había dado un paso trascendental al acceder a la presidencia de Boca Juniors y luego, apalancado en la estrategia política de Néstor Kirchner (hoy a todas luces equivocada), alcanzado la jefatura de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

¿Quién iba a ser si no él quien llevara al empresariado nacional y prebendario (sin descartar las corporaciones globales) al sillón de Rivadavia, ese que nunca usó Rivadavia?

Y se volvieron a equivocar.

Porque en la cabeza de este niño bien pretencioso y engrupido, con menos luces que el Camino Negro en la década del ´70, la elección lo había convertido, además de Presidente de todos los argentinos, en primus inter pares de todos los empresarios. Y eso, en código Mauricio, significaba que ahora mandaba él en la Tierra y en el Olympo. O sea, todos los negocios debían conducir a… Macri.

Y entonces, además de meterse con los que cortan el bacalao con rayo laser, se metió con sus órganos más sensibles… Y con sus vidas.

En operaciones que recuerdan a cómo los militares del proceso (y sus socios civiles) se apropiaron de tierras, empresas, inmuebles y otros bienes, el presidente “ojitos azules” (como lo llama un amigo) simplificaba: te citaba en Olivos, te pedía un pedazo, un diezmo, una libra de carne… lo que fuere. Y si no se lo dabas, te armaba una causa con los fiscales y jueces con los que jugaba al paddle y te metía preso. O te hacía pasear por Comodoro Pis juntando orines. O te apretaba con tapas de diarios que desaparecían ipso facto cuando accedías. Wagner, Loson, Neira, Roggio, Zabaleta, Glassman, de Goycochea y Sánchez Caballero (sólo para revolear algunos nombres) pueden dar fe de esto y mucho más. Ellos, mientras mascullaban falaces arrepentimientos, comprendieron su error y se juramentaron vendetta.

Los dueños de la Argentina se equivocaron eligiéndolo; él se equivocó sobreactuando y sobreejecutando un Poder que no le era propio… en síntesis: una verdadera tragedia de errores, porque para el resto de los argentinos, no tiene nada de comedia.

Mauricio, hoy, está “por las suyas”. Se verá cuánto poder “político” acumuló. Pero, lo cierto es que ya fue. Y ahora, los que sazonan el estofado, se devanan el cacumen tratando de pergeñar una nueva estrategia que los ingrese nuevamente por Balcarce 50 en 2023. Esta vez, imaginan, sin errores ni perjuicios.

La idea que impera por el momento es el modelo secretaria ejecutiva: una mujer (se impone el género) sin autonomía política, ni económica ni meníngea, dispuesta a avisar cuando se acercan los cumpleaños de cónyuges o amantes; de tener una ajustada agenda de eventos memorables; de poner la cara para cancelar cualquier cita o acuerdo previo sin que se le mueva un músculo; de mostrarse todo lo frágil que sea necesario como para generar el deseo de protegerla y todo lo fuerte que sea imprescindible para rechazar las acechanzas sobre sus jefes. Alguien dispuesto a mentir, embaucar y traicionar pero… nunca en beneficio propio.

Con este perfil, el cargo -siempre por ahora- tiene nombre y apellido. Porque, además, la persona en cuestión ha sido muy bien educada por su mamá que ya, en otros tiempos, fue una secretaria ejecutiva muy funcional para la estafa. Y el fruto, se sabe, nunca cae lejos del árbol.

 

Buenos Aires, 20 de julio de 2021.

*Licenciado en Letras, escritor y autor junto a Aníbal Fernández de los libros “Zonceras argentinas al sol” y “Zonceras argentinas y otras yerbas”,  y “Los profetas del odio”. Su último libro editado es  “Zonceras del Cambio, o delicias del medio pelo argentino”.

5 Comments

  1. Hugo Anad dice:

    Siempre, de una precisión suiza…excelente y van….notas que inteligentemente publica La Tecla…

  2. Sara Guerrero dice:

    Excelente descripción de la nefasta ruta del «consiglieri»Mauricio. El fin de sus días será como el de Michael Corleone en la tierra de sus ancestros? Qui lo sà?

  3. Supongo que se refiere a la ex gobernadora Vidal, cuya madre participó de las estafas del Banco Mayo. Creo que no hay que fijarse en lo que haga el «verdadero poder», sino en seguir unidos y dándole a los pobres y militando para ellos. Pues si votan a la presunta mujer sería por error de la actual conducción. Alfonsín ganó por el voto peronista . Lo mismo Menem. Hay que militar con y para los pobres.

  4. Marcelo dice:

    Excelente descripcion. Gracias

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